Río busca "limpiar" carnaval callejero para seguir mejorando

martes 21 de febrero de 2012 16:52 GYT
 

Por Jeb Blount

RIO DE JANEIRO (Reuters) - El impulso económico liderado por el petróleo, la organización del Mundial de fútbol del 2014 y los Juegos Olímpicos del 2016 y una caída del crimen violento están haciendo que Río de Janeiro se sienta como la verdadera "Ciudad Maravillosa" por primera vez en décadas.

Con una creciente marca de resolución o merma de problemas urbanos en Río, las autoridades quieren arreglar algo que era considerado irreparable: el caótico y cada vez más popular Carnaval callejero al que asisten millones de personas.

Cantar, beber, bailar y estar de jolgorio está bien, dice el alcalde de Río, Eduardo Paes. Orinar en las calles no.

Desde que el 20 de enero comenzó oficialmente la temporada de festivales de samba previos a la Cuaresma, más de 800 hombres y mujeres fueron arrestados por orinar en público. Para muchos cariocas, la medida es poco realista.

"A nadie le gusta el desorden, pero no sé cómo se puede castigar a alguien que hace algo que tiene que hacer", dijo Joao Pimentel, autor del libro "Blocos", llamado en honor a las carrozas del carnaval y publicado en el 2002.

El año pasado, un juez desestimó cargos por orinar en público alegando que las necesidades biológicas de una persona estaban por encima de la campaña de orden público de Río.

La Bola Preta (desfile de la Bola Negra) se realizó el sábado y atrajo a 2,2 millones de personas ubicadas hombro a hombro con 35 grados de temperatura a lo largo de calles angostas.

Hubo solo 400 baños químicos distribuidos en decenas de cuadras, mientras que vendedores con cervezas frías y a tres reales (1,75 dólares) cada una se encontraban a un paso de distancia.   Continuación...

 
<p>Una bailarina de la escuela de samba Grande R&iacute;o participa durante la segunda noche del carnaval en el Samb&oacute;dromo de R&iacute;o de Janeiro, feb 21 2012. El impulso econ&oacute;mico liderado por el petr&oacute;leo, la organizaci&oacute;n del Mundial de f&uacute;tbol del 2014 y los Juegos Ol&iacute;mpicos del 2016 y una ca&iacute;da del crimen violento est&aacute;n haciendo que R&iacute;o de Janeiro se sienta como la verdadera "Ciudad Maravillosa" por primera vez en d&eacute;cadas. REUTERS/Sergio Moraes</p>