Documental muestra vida de refugiados Fukushima a un año sismo

miércoles 7 de marzo de 2012 11:14 GYT
 

Por Chris Gallagher

TOKIO (Reuters) - Hace décadas, los habitantes de la población japonesa de Futaba estuvieron tan orgullosos de acoger parte de la central nuclear de Fukushima Daiichi que construyeron un cartel que proclamaba que la energía atómica haría prosperar su ciudad.

Ahora, los ciudadanos de Futaba están repartidos por todo Japón sin saber cuándo podrán regresar a sus casas, y su historia se ha convertido en un cuento con moraleja sobre la peligrosa seducción de la energía nuclear.

"Nuclear Nation", un documental que se estrenó el mes pasado en el Festival de Berlín, sigue a los residentes de Futaba que fueron evacuados después de una serie de explosiones provocadas por el terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo en los reactores a unos tres kilómetros de la ciudad vecina de Okuma.

Con la ciudad de Futaba afectada por altos niveles de radiación, los ex residentes no saben cuándo, o incluso si podrán volver a sus hogares que se encuentran dentro de los 20 kilómetros de la zona de exclusión alrededor de la planta.

Decenas de miles de personas de la región se vieron obligadas a huir.

"Uno tiende a pensar sobre la resolución del accidente de Fukushima Daiichi, pero tienes que mirar a la gente", dijo a Reuters el director del documental, Atsushi Funahashi. "La gente que ha recibido el mayor daño son los más ignorados, y eso se tiene que mostrar".

Funahashi comenzó a filmar en abril del 2011 en un instituto abandonado de un barrio de Tokio en cuyas aulas vivían 1 .400 evacuados de Futaba y se habían montado oficinas municipales.

Basada en entrevistas realizadas a lo largo de un año, la película capta la monotonía de sus vidas diarias en condiciones de hacinamiento mientras esperan el momento de ir a algún lugar, en lo que el alcalde califica de "sentimiento de refugiado".   Continuación...

 
<p>Foto de archivo del documentalista Atsushi Funahashi durante una entrevista con Reuters en Tokio, mar 5 2012. Hace d&eacute;cadas, los habitantes de la poblaci&oacute;n japonesa de Futaba estuvieron tan orgullosos de acoger parte de la central nuclear de Fukushima Daiichi que construyeron un cartel que proclamaba que la energ&iacute;a at&oacute;mica har&iacute;a prosperar su ciudad. REUTERS/Issei Kato</p>