Detectan vestigios arqueológicos de "Ciudad Blanca" en Honduras

martes 15 de mayo de 2012 19:52 GYT
 

TEGUCIGALPA (Reuters) - Vestigios arqueológicos de una antigua ciudad precolombina de la que existe muy poca información fueron detectados en la remota e inexplorada jungla de la Mosquitia de Honduras, dijo el martes el Instituto de Historia y Antropología de Honduras (IHAH).

Los vestigios, hallados mediante tecnología de detección aérea, podrían pertenecer a la mítica Ciudad Blanca, que supuestamente contenía enormes edificaciones de piedra blanca con figuras de animales y seres humanos a escala pertenecientes a una civilización perdida, según referencias de la etnia local Pech, que radica ancestralmente en esa apartada región.

"El análisis inicial indica la evidencia de existencia de ruinas arqueológicas de grandes magnitudes dentro del área que por mucho tiempo se ha rumorado contienen la legendaria Ciudad Blanca", dijo el gerente del IHAH, Virgilio Paredes, en una conferencia de prensa en la casa presidencial.

La presunta ciudad sagrada fue mencionada por expedicionarios españoles que llegaron a la región cuando se iniciaba la colonización.

En 1939, el explorador estadounidense Theodore Morde, en el libro "The City of the Monkey God" (La ciudad del rey mono), asegura haber llegado a la "Ciudad Blanca" y visto pirámides y extrañas estatuas, entre ellas la de un mono.

Paredes dijo que las ruinas fueron detectadas mediante la aplicación de escaneo aéreo sobre la región, utilizando avanzado equipo que detecta incluso sobre la densa selva de la Mosquitia, en una exploración apoyada por la empresa UTL Científicos.

"Se puede considerar que puede ser una ciudad grande por la dimensión de los monumentos. Tenemos que entrar a la etapa de exploración para determinar qué es lo que hay allí, qué tipo de civilización vivió allá y de qué época estamos hablando", agregó.

En Honduras existen grandes sitios arqueológicos mayas como el Copán pero sobre el occidente, al otro extremo de la Mosquitia.

(Reporte de Gustavo Palencia, editado por Anahí Rama)