Destino de los detenidos es prueba temprana para líder egipcio
Por Shaimaa Fayed
EL CAIRO (Reuters) - Revolucionarios egipcios impacientes por la liberación de manifestantes encarcelados por tribunales militares presionaron el miércoles al nuevo presidente Mohamed Mursi, mientras éste intenta formar un Gobierno lo suficientemente fuerte para hacer una diferencia ante una población frustrada.
El levantamiento popular que derrocó a Hosni Mubarak el año pasado llevó a la primera votación libre de Egipto, pero desató una crisis económica y un período caótico de gestión del Ejército que llevó a miles de civiles a enfrentar juicios militares y quedar detenidos.
Los generales entregaron el sábado la presidencia a Mursi, pero probablemente mantengan una parte del Estado bajo su poder, controlando la influencia del presidente islamista sobre el Ejército, la policía y el sistema judicial.
Durante su campaña electoral, Mursi prometió defender la causa de quienes murieron tratando de derrocar a Mubarak, cuyo régimen estuvo protegido por un gigantesco aparato de seguridad.
"Necesitamos una respuesta clara del doctor Mohamed Mursi", dijo el miércoles a periodistas el activista Ahmed Domma en una calle ubicada frente al palacio presidencial.
"¿Es un presidente con poderes totales y el derecho a liberar a los detenidos o el tema está en manos del consejo militar, como era antes?", se preguntó.
Muchos egipcios están cansados de la agitación política ocurrida desde el levantamiento y esperan que una presidencia de Mursi traiga estabilidad. Pero los activistas jóvenes que lideraron la revuelta contra Mubarak creen que su revolución está lejos de terminarse.
Consideran que un "establishment" bien enraizado ha reforzado su control mientras entregó el poder nominalmente a Mursi, una sospecha reforzada por un decreto emitido antes de una segunda vuelta electoral que restauró el derecho del Ejército a arrestar civiles. Continuación...

