2 de agosto de 2012 / 21:14 / hace 5 años

Cantante ópera critica burócratas tras cierre de negocio en Cuba

7 MIN. DE LECTURA

Por Marc Frank

LA HABANA (Reuters) - El Gobierno cubano cerró un centro cultural privado, causando consternación entre artistas e intelectuales de la isla, una medida que ha sido vista como un freno a las reformas económicas emprendidas por el presidente Raúl Castro.

Inspectores del Gobierno irrumpieron hace una semana en el centro cultural "El Cabildo", considerado la mayor empresa privada de Cuba, e interrumpieron la presentación del grupo de teatro "Opera de la Calle" ante la sorpresa de su dueño, artistas y empleados.

Autoridades locales, citando un reciente artículo de Reuters sobre "El Cabildo", le retiraron la licencia a su propietario Ulises Aquino, alegando "enriquecimiento ilícito", lo que le impide continuar con su negocio.

Los funcionarios dijeron a Aquino, quien también es cantante de ópera, que había incurrido en el cobro a los clientes que accedían al lugar, pese a que la compañía está subvencionada por el Ministerio de Cultura de la isla.

La mayoría de los clientes de "El Cabildo" eran de Cuba y pagaban un precio de entrada de 50 pesos cubanos, equivalente a dos dólares, mientras que los turistas extranjeros pagaban hasta el equivalente de 25 dólares para disfrutar del espectáculo.

Los inspectores interrogaron también a los jóvenes artistas y a empleados del restaurante, pero no hallaron nada fuera de lugar salvo a dos cocineros en período de pruebas que aún estaban sin los documentos para ejercer como trabajadores por cuenta propia, dijeron empleados.

Una carta de protesta que circula entre los miembros de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, escrita por Aquino, critica la decisión y defiende su emprendimiento privado y el proyecto cultural que ha construido en años.

"Dice el poeta: 'quien cuestiona al honrado, señal clara de que no lo es', y dice el proverbio 'piensa el ladrón que todos son de su condición'", dijo Aquino en su carta.

Funcionarios cubanos no estuvieron disponibles para comentar sobre el cierre de "El Cabildo".

Criticas a Burocratas

El destino del centro cultural "El Cabildo" está en el centro de atención de intelectuales y artistas de la isla, y se ha convertido en una prueba de fuego en los esfuerzos impulsados por Castro para expandir el sector privado mientras reduce drásticamente la burocracia estatal.

Desde que reemplazó en la presidencia a su convaleciente hermano Fidel en el 2008, Raúl Castro, de 81 años, emprendió medidas para impulsar a la empresa privada y el sector agrícola, en aras de hacer más eficiente la economía y fortalecer el sistema socialista instalado hace medio siglo.

Aquino, un cantante de 50 años que fundó la "Opera de la Calle" en el 2006, aprovechó esta oportunidad para formar su propia empresa. Así abrió "El Cabildo", que es la sede permanente de su compañía.

El cantante, que se define como un defensor del socialismo, dijo en su carta que detrás del cierre de su centro están fuerzas "incapaces de mostrarse públicamente" y que rechazan su éxito.

"Los que la han envuelto (a la empresa) en esta trama temen que el obrero, el intelectual y el artista encuentren un camino productivo propio, no son revolucionarios, son conservadores", escribió.

"Disfrutan la comodidad del poder, que sólo les sustenta la facultad, como ésta, de decidir sobre las obras humanas, para destruirlas no para potenciarlas", añadió.

El artículo de Reuters describe a El Cabildo como "quizás la más grande empresa privada de La Habana", con la participación de 86 artistas de la "Opera de la Calle y personal de apoyo, además de otros 43 empleados del bar y el restaurante.

Después de que fue publicado el artículo, el Departamento Ideológico del Partido Comunista llamó por teléfono a Aquino para preguntarle cómo funcionaba su negocio.

Aquino dijo a periodistas que proporcionó una explicación completa sobre el centro y creía que todo estaba bien pero después fue intervenido por un "comando de inspectores" durante la semana.

Construir Desde Las Ruinas

Aquino, un fornido hombre que tiene una potente voz de barítono en el escenario pero que conversa en voz baja, construyó desde cero el centro para su compañía de teatro ecléctico que mezcla la ópera tradicional con la canción y bailes cubanos, así como la música popular extranjera.

Construyó el centro cultural sobre las ruinas de un edificio derrumbado en el municipio Playa, en uno de los más exclusivos barrios de La Habana.

Reuters dijo además que los ingresos de El Cabildo eran compartidos entre todos después de los gastos, impuestos, inversiones, lo que resultaba un salario mensual cuatro veces mayor que los 450 pesos como promedio o alrededor de 19 dólares.

"Los ingresos de la Opera de la Calle son repartidos entre todos sus artistas, técnicos, administrativos y personal de apoyo, un ejército de más de 80 personas, incluido yo", explicó Aquino en su carta.

"Todos esos artistas entregan su arte con la subvención del Ministerio de Cultura, pero como bien expresara nuestro Presidente, los salarios no se corresponden con el costo de la vida actual", añadió en su carta.

Una fuente del Gobierno del municipio Playa dijo que el arquitecto y quizás otros funcionarios se opusieron a El Cabildo por diferentes razones y, al parecer, habían utilizado el artículo de Reuters como una excusa para cerrarlo.

Un economista cubano dijo que el cobro del cover en El Cabildo puede haber caído dentro de la zona gris de la legislación cubana.

Traducido por Nelson Acosta y Rosa Tania Valdés. Editado por Silene Ramírez

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