El príncipe Enrique, en Afganistán para pilotear helicópteros

viernes 7 de septiembre de 2012 10:56 GYT
 

LONDRES (Reuters) - El príncipe Enrique de Inglaterra volvió a Afganistán para pilotear helicópteros de ataque en la línea de combate sólo dos semanas después de haber sido fotografiado desnudo en Las Vegas.

El Ministerio de Defensa (MoD por sus siglas en inglés) dijo el viernes que el nieto de la reina Isabel II servirá durante una rotación de cuatro meses en Camp Bastion, en la provincia de Helmand, una de las regiones más volátiles de un país donde Gan Bretaña ha estado luchando junto con Estados Unidos contra los talibanes desde el 2001.

"Trabajando junto a sus compañeros en el escuadrón, estará en un trabajo difícil y exigente", dijo el teniente general Tom de la Rue en un comunicado.

El príncipe, conocido en el Ejército como capitán Gales, sirvió por primera vez en Afganistán en el 2008 como controlador aéreo, pero su estancia se interrumpió después de que medios extranjeros desvelasen la noticia preguntando por su protección mientras estaba en el frente.

El MoD dijo que el peligro era menor en helicópteros.

"El despliegue del capitán Gales ha sido planeado durante mucho tiempo y la amenazas contra él y los que le rodean evaluadas detenidamente", dijo el ministerio.

Enrique, de 27 años y que suele ocupar los títulos de la prensa por su tendencia a las fiestas, había manifestado su deseo de volver al servicio activo.

El príncipe Enrique es el primer miembro de la Familia Real en presenciar combate en activo desde que su tío el príncipe Eduardo combatió en el conflicto por las Islas Malvinas con Argentina.

Miles de soldados así como ciudadanos de a pie colgaron fotos suyas desnudos en la red social Facebook para mostrar su apoyo al príncipe después de que las imágenes de Enroque desnudo junto a una joven en Las Vegas diesen la vuelta al mundo en agosto.

El príncipe Carlos, padre de Enrique y heredero al trono, está "inmensamente orgulloso" del regreso de su hijo al frente, dijo su portavoz.

(Traducción de Teresa Medrano, Editado por Juan Lagorio)