18 de noviembre de 2012 / 14:22 / hace 5 años

Monjas de kung fu enseñan energía cósmica a científicos del CERN

Por Robert Evans

GINEBRA (Reuters) - Una docena de monjas de kung fu de una orden budista asiática mostraron esta semana sus habilidades en las artes marciales ante los científicos del CERN, mientras su líder espiritual explicaba cómo su energía es similar a la del cosmos.

Las monjas, todas de la región del Himalaya, mostraron posiciones para cortar con la mano, patadas voladoras y puñetazos durante su visita al centro de investigación donde físicos en la vanguardia de la ciencia investigan el origen del universo.

"Los hombres y mujeres tienen energía diferente", comentó Gyalwang Drukpa, un monje que está sólo ligeramente por debajo del Dalai Lama en la jerarquía budista global. "Para mejorar el mundo hacen falta tanto la energía femenina como la masculina".

Esto, dijo, es un principio científico "tan fundamental como la relación entre el sol y la luna" y su importancia es similar a la de las colisiones de partículas en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, en sus siglas en inglés) del CERN.

Las monjas, en su mayoría jóvenes delgadas y en forma, con la cabeza afeitada y vestidas en ampulosas túnicas granates, asintieron.

Pero Gyalwang Drukpa, de 49 años y líder desde los cuatro años de una de las nuevas escuelas independientes del budismo tibetano centrado en India y Nepal, destacó que su visita al CERN no era sólo científica.

IGUALDAD DE GÉNERO

Al llevar a las monjas por todo el mundo y permitir que gente de otros países disfruten de sus demostraciones de artes marciales, explicó a físicos y periodistas, "espero concienciar sobre la igualdad de género y la necesidad de dar poder a las mujeres".

Las propias monjas, que protagonizan vídeos subidos a YouTube, se han beneficiado de ese punto de vista, señaló.

Durante siglos, en el Tíbet, incorporado a la China comunista desde 1951, y en los países vecinos, las mujeres fueron estrictamente apartadas de la práctica de cualquier tipo de arte marcial.

En su hogar, en la región del Himalaya de Ladakh, según dijo Gyalwang Drukpa, las mujeres eran fundamentalmente sirvientas, dedicadas a cocinar y limpiar para los monjes.

Hace unos tres años, decidió romper con este patrón y mejorar la salud y el bienestar espiritual de las mujeres entrenándolas en el kung fu e incluso permitiéndolas practicar ritos sagrados hasta entonces restringidos a los hombres.

Información de Robert Evans; Traducido por Cristina Fuentes-Cantillana en la Redacción de Madrid

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