Cameron rechaza regular prensa británica tras escándalo por escuchas

jueves 29 de noviembre de 2012 16:25 GYT
 

Por Michael Holden y Kate Holton

LONDRES (Reuters) - El primer ministro de Gran Bretaña rechazó el jueves la idea de regular la prensa local, arriesgándose a una fractura en su coalición después de que una investigación propusiera un organismo con respaldo legal que supervise el comportamiento en ocasiones escandaloso de los periódicos.

La oposición de David Cameron a dar una base legal a un regulador independiente encantará a la prensa británica antes de las elecciones del 2015, pero podría plantear dudas en la coalición sobre que a Cameron le falta temple para plantar cara a magnates mediáticos como Rupert Murdoch.

El primer ministro dijo ser reacio a convertir en ley la regulación de los medios, un revés a la investigación que encargó tras el escándalo público iniciado por las revelaciones de que uno de los tabloides de Murdoch había pinchado los mensajes telefónicos de una niña de 13 años asesinada.

"La cuestión de fondo es que por primera vez cruzaríamos el Rubicón de escribir en la ley elementos de regulación de la prensa", dijo Cameron al Parlamento, donde estaban presentes algunas víctimas de las escuchas, que han liderado la campaña para endurecer las normas para los medios británicos.

"No estoy convencido en este punto de que ese estatuto sea necesario", dijo el líder conservador, horas después de que el juez Brian Leveson presentara los resultados de su investigación, que mostró los estrechos lazos entre líderes británicos, mandos policiales y magnates de la prensa.

Al presentar su informe de casi 2.000 páginas frente a la Cámara de los Comunes, Leveson dijo que no tiene intención de poner fin a tres siglos de libertad de prensa, pero que en ocasiones los medios han tenido un comportamiento "escandaloso" que ha "causado estragos en las vidas de gente inocente".

Leveson dijo que es "esencial" que haya legislación para respaldar a un nuevo organismo independiente autorregulador para la prensa que sería supervisado por el regulador de telecomunicaciones Ofcom y tendría poder para imponer multas de hasta un 1 por ciento de los ingresos, hasta un máximo de un millón de libras.

"La pelota vuelve al tejado de los políticos: ahora ellos deben decidir quién vigila a los vigilantes", dijo el magistrado.   Continuación...