Los fabricantes de chocolate belga buscan protegerse de las copias

miércoles 27 de marzo de 2013 14:03 GYT
 

Por Philip Blenkinsop

BRUSELAS (Reuters) - Los fabricantes belgas de chocolate creen que sus renombrados pralines deberían tener una protección similar a la que ya disfruta el champán francés y el jamón italiano de Parma.

Estos fabricantes quieren que el término "chocolate belga" sea exclusivo y también quieren que haya medidas enérgicas contra sus rivales que visten sus productos al "estilo belga" o de "receta belga".

Las imitaciones, dicen, se comen las ventas y minan un sello de calidad construido en más de un siglo desde que Jean Neuhaus inventó el praline, relleno de crema de chocolate, en 1912.

La federación del sector se reunirá con gobiernos regionales a partir del próximo mes para decidir cómo podría Bélgica aplicar su derecho en la UE para proteger los chocolates belgas o quizá buscar una marca registrada.

"Nos entristece que muy a menudo las imitaciones no llegan al estándar del original", dijo Jos Linkens, consejero delegado de Neuhaus, a Reuters en una entrevista.

"Si los principales chocolateros del mundo nos copiasen, podríamos estar contentos. No queremos que sufra nuestra imagen de calidad", dijo Linkens, que también es presidente de la federación belga de galletas y chocolate Choprabisco.

Bélgica se siente orgullosa de su maestría en el chocolate. Presume de más de 200 empresas de chocolate, más de 2.000 tiendas, museos y talleres, como el museo del cacao y chocolate de Bruselas.

Pese a su calidad, al igual que como otros productos de lujo, las ventas de chocolate belga se han estancado o han bajado en Europa y América del Norte, compensadas por los mercados emergentes.   Continuación...