Propuesta de estatua en honor a Thatcher genera reacciones encontradas en Londres

jueves 11 de abril de 2013 18:55 GYT
 

Por Christine Murray

LONDRES (Reuters) - Venerada o detestada, la historia demuestra que la colocación de una estatua pública de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher en cualquier sitio de la capital corre el riesgo de convertirse en un detonante.

Las reacciones a la idea de colocar a Thatcher sobre el cuarto pedestal vacío en la Plaza de Trafalgar de Londres reflejan las emociones generadas por la muerte de la "Dama de Hierro" el lunes.

Algunos dolientes dejaron flores frente a su casa, mientras que otros "celebraron" con una fiesta en la calle y comprando tantas copias de la canción del "Ding Dong! The Witch Is Dead" ("La Bruja está Muerta") de "El Mago de Oz" que escaló al puesto 10 en los rankings del Reino Unido.

Un pequeña muestra de las posibilidades futuras de una estatua pública de Thatcher sucedió más de una década atrás.

El productor teatral Paul Kellerher decapitó una estatua de Thatcher en el 2002, aduciendo que "se veía mejor de esa manera".

El trabajo, creado por el escultor Neil Simmons, estuvo en exhibición en ese momento a pocos pasos de la Catedral de San Pablo, donde tendrá lugar el funeral el miércoles.

En una entrevista telefónica con Reuters, Simmons se rió Al recordar el ataque contra la estatua, y dijo que sabía que era un "cáliz venenoso" cuando tomó el trabajo.

"Pensé que podría ser pintada con grafiti, que quizá le tirarían algunos huevos, pero la decapitación fue otra cosa", dijo.   Continuación...