Muere la estrella de Hollywood y nadadora Esther Williams

jueves 6 de junio de 2013 14:07 GYT
 

LOS ÁNGELES, EEUU (Reuters) - Esther Williams, cuyas experiencias como joven campeona de natación desembocaron en una carrera de "acua-musicales" en Hollywood diseñados sólo para ella, falleció el jueves en Berverly Hills, California, a los 91 años, dijo su portavoz.

Williams, una de las estrellas más taquilleras de los años 40 y 50, falleció mientras dormía. Su salud se había deteriorado mucho con los años, dijo su portavoz Harlan Boll.

Williams se convirtió en la "sirena de Hollywood" y "la reina del surf". En el momento cumbre de su carrera, la mujer de gran sonrisa y ojos brillantes fue la segunda actriz mejor pagada sólo por detrás de Betty Grable y a menudo sus películas aparecían entre las más taquilleras.

Los "acua-musicales" de Williams eran comedias de evasión en un color exuberante, con pomposas canciones y números de baile acuáticos con muchas imágenes de natación sincronizada. Fueron tan populares que algunos le atribuyen el popularizar las piscinas en casas particulares.

Un típico final de sus películas incluía a Williams buceando en una piscina o un lago y emergiendo mientras la música iba in crescendo y las gotas de agua brillaban en su cara sonriente y su cuerpo.

Ella restaba importancia a su talento y decía: "No sé actuar, no sé cantar, no sé bailar. Mis imágenes las juntan de descartes que encuentran en la basura del productor".

Tras ver las películas décadas después, suavizó su declaración y dijo: "Miro a esa chica y me gusta. Puedo ver por qué fue popular entre el público. Hay una cualidad humilde en ella. Ciertamente se veía que era sana".

Williams nació en un barrio de Los Ángeles el 8 de agosto de 1921. Como joven nadadora, estableció el récord del mundo de la época en 100 metros estilo libre y 880 yardas relevos. También trabajó como modelo.

En la parte final de su carrera, Williams grabó varios especiales de televisión en los años 60' y presentó eventos de natación para la cadena ABC durante la cobertura de los Juegos Olímpicos de 1984.

(Reporte de Eric Kelsey. Traducido por la Redacción de Madrid. Editado en español por Marion Giraldo)