Un circo proporciona diversión y un futuro para los niños afganos

domingo 25 de agosto de 2013 11:32 GYT
 

Por Jessica Donati y Miriam Arghandiwal

KABUL (Reuters) - Con unas brillantes mazas por el aire, las chicas muestran sus habilidades malabares mientras los chicos realizan audaces acrobacias y trepan por una pirámide humana de cuatro alturas.

El circo de Afganistán Mobile Mini Circus for Children (MMCC) habría sido una herejía bajo el gobierno de los talibanes, cuando el movimiento fundamentalista islámico prohibió la música y las niñas tenían prohibido actuar en público e ir a la escuela.

Pero hoy el circo, fundado por el profesor danés de baile David Mason para enseñar cooperación y creatividad a unos niños marcados por años de guerra, es uno de los pocos proyectos en expansión pese a una menor ayuda internacional a Afganistán.

"Si los dejas en las calles, los niños van hacia cosas malas, se convierten en suicidas con bombas o en rufianes callejeros", dijo Murtaza Nowrozi, una malabarista de 18 años de la provincia occidental de Herat. "Es mejor que vayan a la escuela y que entren en programas como éste", dijo.

Nowrozi descubrió este circo en la escuela, pero otros muchos de sus miembros son huérfanos o vienen de campos de refugiados. Los que tienen más talento han estado de gira por Dinamarca, Alemania, Italia y Japón, y algunos han permanecido dentro de este proyecto para convertirse en profesores.

Mason comenzó el circo con su propio dinero y logró una primera donación de 1.000 dólares en 2002, un año después de que las fuerzas internacionales lideradas por Estados Unidos invadiesen Afganistán para derrocar a los talibanes.

Pese a los inherentes peligros, el proyecto se ha hecho tan popular que ahora dirige centros en siete provincias y tiene unos 300 estudiantes habituales. Con decenas de donantes y talleres para lograr financiación, el presupuesto se acerca al medio millón de dólares y sus giras en 25 de las 34 provincias del país han llegado a casi tres millones de personas.

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