Famoso discurso de Luther King casi no incluyó la frase "Tengo un sueño"

lunes 26 de agosto de 2013 14:55 GYT
 

Por Sharon Bernstein

PALO ALTO, EEUU (Reuters) - Clarence Jones estaba sentado a 15 metros de su jefe, el doctor Martin Luther King Jr., en un día brillante y soleado de 1963 cuando King pronunció el discurso que cambiaría para siempre el curso de las relaciones raciales en Estados Unidos.

Ahora, 50 años después, Jones recuerda que las palabras "tengo un sueño", no estaban escritas en el texto que King preparó y comenzó a leer ese día.

King improvisó sobre la marcha, recuperando una frase que había usado anteriormente con poco impacto, según Jones, abogado, confidente y escritor de discursos de King.

"Tengo un sueño", gritó King a la multitud, "que mis cuatro hijos vivirán un día en una nación en la que no serán juzgados por el color de su piel sino por su reputación".

Pronunciado hace 50 años el miércoles, la imagen del sueño de King de un país mejor sigue inspirando a Estados Unidos.

El discurso fue pronunciado ante 250.000 personas que acudieron a Washington D.C. en una marcha a favor de los derechos civiles en un momento en que era ilegal que negros y blancos se casaran en muchos estados, y unos meses después de que unos manifestantes en Alabama fueran atacados con perros de la policía y mangueras de incendios.

King había hablado previamente sobre tener un sueño para sus hijos y para Estados Unidos, pero la frase nunca caló realmente en la audiencia y la idea fue descartada para el texto del discurso de ese día, dijo Jones en una entrevista con Reuters cerca de su casa en Palo Alto.

También recordó la historia en su libro más reciente, "Behind the Dream", que fue publicado en 2011.   Continuación...

 
Imagen de archivo de la cripta del asesinado activista estadounidense Martin Luther King Jr en Atlanta, ene 31 2006. Clarence Jones estaba sentado a 15 metros de su jefe, el doctor Martin Luther King Jr., en un día brillante y soleado de 1963 cuando King pronunció el discurso que cambiaría para siempre el curso de las relaciones raciales en Estados Unidos. REUTERS/Tami Chappell