El secreto mundo del arte permitió ocultar un tesoro a simple vista en Alemania

sábado 9 de noviembre de 2013 14:31 GYT
 

Por Alexandra Hudson y Irene Preisinger

BERLÍN/MUNICH (Reuters) - En la puerta del apartamento del bohemio distrito de Schwabing, en Múnich, hay un nombre distinguido en el pasado en el mundo de la arquitectura y la música pero infame desde la era nazi por la asociación que se hace de él con el pillaje de obras de arte propiedad de los judíos: Gurlitt.

El hallazgo de centenares de valiosas pinturas y dibujos en su interior ha planteado cuestiones sobre cómo un hombre con un apellido tan llamativo - Cornelius Gurlitt - mantuvo guardado tanto tiempo su secreto al tiempo que vendía obras en el mercado.

Las entrevistas con parientes, marchantes, abogados y expertos en arte mostraron que se movió libremente durante décadas entre Alemania, Austria y Suiza para vender algunas de sus numerosas obras de arte modernistas y del Renacimiento. No estaban guardados en una caja de seguridad, sino en su piso, ocultas a simple vista en la tercera ciudad de Alemania.

En el mundo del arte, donde prima la discreción, parece que era un secreto a voces que Cornelius guardaba al menos parte de la colección de su padre Hildebrand, que trabajó para los nazis vendiendo arte calificado como "degenerado" que fue retirado de los museos o robado o extorsionado a judíos que huían del Holocausto.

Para todos los demás - incluyendo, aparentemente, el clan Gurlitt - fue una sorpresa cuando las autoridades confirmaron con reticencia la información de una revista que decía que una revisión aduanera rutinaria había descubierto 1.406 obras con un valor de hasta 1.000 millones de euros.

"Es absolutamente sorprendente. No tenía ni idea de que tal colección existiera", dijo Dietrich Gurlitt, primo carnal de 94 años de Cornellius.

Cornelius Gurlitt, que parece que no tenía familia viva directa, permaneció sentado mientras los agentes, que sospechaban que había cometido fraude fiscal, se toparon con estantes y armarios que contenían 121 obras enmarcadas y otras 1.285 sin marco.

Desde entonces ha desaparecido. El anciano de 79 años no afronta cargo alguno y no está en ninguna lista de personas buscadas.   Continuación...

 
Foto de archivo de una impresión de la pintura "El domador de leones", del artista alemán Max Beckmann, presentada en un libro en una subasta de la casa Lempertz, en Colonia. En la puerta del apartamento del bohemio distrito de Schwabing, en Múnich, hay un nombre distinguido en el pasado en el mundo de la arquitectura y la música pero infame desde la era nazi por la asociación que se hace de él con el pillaje de obras de arte propiedad de los judíos: Gurlitt. REUTERS/Wolfgang Rattay/Archivos