Sitio web Airbnb comienza a incluir alquileres en Cuba para turistas de EEUU

jueves 2 de abril de 2015 10:56 GYT
 

(Reuters) - El sitio en internet de alquiler de viviendas Airbnb ya ofrece propiedades en Cuba, dijo la compañía el jueves, confiando en aprovechar el esperado aumento de los viajes a la isla después de que Estados Unidos empezara a normalizar las relaciones con el país de gobierno comunista.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha relajado algunas restricciones a los viajes a la isla, que se remontaban a la Guerra Fría, permitiendo a sus compatriotas visitar el país caribeño por una variedad de razones, como visitas familiares o educativas.

    Los legisladores estadounidenses han propuesto una mayor apertura para permitir viajes puramente turísticos.

Airbnb dijo el jueves que después de que Obama anunciara los cambios, vio un aumento del 70 por ciento en las búsquedas desde Estados Unidos para arrendar una propiedad en Cuba. En respuesta, añadió más de 1.000 anuncios en la isla.

Los estadounidenses que reserven estancias en Cuba en la web tendrán que garantizar que tienen una licencia del gobierno de Estados Unidos para viajar al país.

Los servicios en Cuba de Airbnb sólo están abiertos a los viajeros estadounidenses, pero podrían ampliarse para incluir a personas de otros países, dijo la empresa.

El National Foreign Trade Council, un grupo de presión que defiende un comercio internacional abierto, dijo que la iniciativa de Airbnb ayudará a atender la "creciente demanda" para alojamientos en Cuba.

A pesar de las restricciones, Cuba ha sido un destino codiciado para algunos viajeros estadounidenses, que frecuentan centros turísticos de la costa norte. Pero la isla carece de la variedad de hoteles de alto nivel de otros destinos.

Otros negocios de Estados Unidos han empezado a ofrecer servicios en Cuba. Kayak, propiedad de la agencia de viajes online Priceline Group, ha añadido a Cuba a su web, mientras que varias aerolíneas han dicho que están estudiando agregar vuelos.

(Reporte de Emily Stephenson y Krista Hughes. Editado por Rodrigo Charme)