Regulador de Nueva York emite reglas para monedas virtuales

miércoles 3 de junio de 2015 15:06 GYT
 

Por Karen Freifeld y Gertrude Chavez-Dreyfuss

NUEVA YORK (Reuters) - El estado de Nueva York emitió el miércoles las reglas finales para las empresas que operan con dinero virtual como bitcoin, con muy pocas modificaciones para aplacar las quejas de que una regulación muy dura podría perjudicar a un mercado en ciernes.

Benjamin Lawsky, superintendente financiero del estado de Nueva York, dijo que las nuevas reglas para monedas digitales, conocidas como "BitLicense", se enfocarán en supervisar sólo la intermediación financiera.

"Hay un entendimiento básico de que cuando a una empresa financiera se le encomienda cuidar fondos de clientes y recibe una licencia del estado para hacerlo acepta que es necesario aumentar el escrutinio de los reguladores para ayudar a garantizar que ese dinero no desaparecerá en un agujero negro", dijo Lawsky, en un foro en Washington sobre medios de pago.

Las nuevas reglas del estado donde se encuentra Wall Street, el principal centro financiero del mundo, no se aplicarán a desarrolladores de programas informáticos, programas de fidelización de clientes, tarjetas de regalos o comercios que acepten monedas virtuales como medio de pago.

Las empresas de monedas digitales no necesitarán aprobación previa del estado para actualizar sus programas, a menos que haya cambios materiales como una firma de monederos que ofrezca servicios de cambio de monedas.

"No tenemos interés en controlar al detalle los cambios menores de aplicaciones. No somos Apple", dijo Lawsky.

(Por Gertrude Chavez-Dreyfuss y Karen Freifeld; Editado en español por Javier López de Lérida / REUTERS GB)

 
Unas monedas de Bitcoin junto a un papel moneda de la misma divisa con un código QR en La Maison du Bitcoin en París, mayo 27 2015. El estado de Nueva York emitió el miércoles las reglas finales para las empresas que operan con dinero virtual como bitcoin, con muy pocas modificaciones para aplacar las quejas de que una regulación muy dura podría perjudicar a un mercado en ciernes.  REUTERS/Benoit Tessier