Auge inmobiliario en norte de México amenaza a osos negros

jueves 14 de agosto de 2008 20:02 GYT
 

Por Robin Emmott

MONTERREY, México (Reuters) - La ama de casa Aurora Cela estaba alistándose para ir a dormir cuando su vecina gritó: "¡Oso, oso!" y un gran animal negro corrió por su jardín trasero, rodeó su casa y salió a la calle.

Más de 30 osos americanos han sido vistos desde abril en y alrededor de la ciudad de Monterrey, en el norte de México. Algunos, en jardines de casas tratando de beber agua de albercas y otros, en escuelas y en zonas de obras de construcción buscando agua y comida.

El auge inmobiliario en Monterrey -la ciudad más rica del país- con su consecuente pérdida de bosques primarios amenaza el hábitat natural de los osos en las montañas boscosas aledañas, lo que ha llevado a esa especie a ocupar una de las tasas más rápidos en el mundo de desaparición, según ambientalistas.

"Cuando vi el oso, sentí que nos invadían, pero después me di cuenta que somos nosotros los que estamos invadiéndolo a ellos," dijo Cela afuera de su nueva casa, construida en lo más alto de una colina, hogar hasta hace pocos años de árboles de ecino y pino.

La caza hasta mediados de la década de 1980 redujo en un 80 por ciento la población local de osos negros, poniéndolos en peligro de extinción en el norte de México.

Bajo leyes aprobadas en la década de 1990, es ahora un crimen en el país matar un oso negro, lo que ha ayudado a la recuperación de la población.

Un trabajador de la construcción fue arrestado en junio por capturar a un oso que después murió por dificultades respiratorias causadas por estrés.

El Gobierno ha repartido panfletos en toda la ciudad advirtiendo a la gente que no alimente o lastime a los animales.   Continuación...