17 de octubre de 2008 / 14:58 / hace 9 años

Fiebre electoral alcanza a jubilados estadounidenses en México

Por Catherine Bremer

AJIJIC, México (Reuters) - A miles de kilómetros de Washington, la fiebre electoral de Estados Unidos ha venido a sacudir la tranquila vida de jubilados estadounidenses en el pequeño pueblo mexicano de Ajijic, los que ya han comenzado a votar por correo.

Miles de estadounidenses pensionados han formado acogedoras comunidades en lugares alejados como Ajijic, un pueblo de calles empedradas ubicado a la orilla de un lago, cerca de la occidental ciudad de Guadalajara.

Fascinados por el frenético debate que domina Estados Unidos entre quién podrá ser el mejor presidente para lidiar con la peor crisis financiera en décadas y la guerra en Irak, aún los más apáticos están listos para emitir su voto postal.

“Nunca voté antes en mi vida, pero ahora siento de forma muy fuerte que tengo que hacerlo”, dijo la pintora Sherie Sourelis, de 64 años, mientras sostenía en las manos su boleta electoral.

“Nunca vi una elección tan dramática. Es emocionante”, dijo Day Dobbert, de 76 años.

Los votantes en el exterior se dieron cuenta de su peso, luego de que el sufragio postal fue decisivo en Florida, durante la reñida elección del 2000 que llevó al poder a George W. Bush.

Muchos creen que la dura batalla entre el candidato demócrata, Barack Obama, y su rival republicano, John McCain, ha llevado a muchos emigrantes a decidirse a votar.

Cuando faltan 18 días para la elección, Obama, que lidera los sondeos de opinión, pidió el jueves en Nueva York a los demócratas no caer en exceso de confianza.

“Todos con los que he hablado planean votar”, dijo Dan Williams, un representante de militares retirados en la región de lago Chapala, que sufragará por los republicanos.

VOTO POSTAL AUMENTARIA

No está claro cuántos norteamericanos viven en México, pero hay estimaciones que los ubican entre 500,000 a tres millones.

La analista política de la Universidad de Miami, Sheila Croucher, que estudia pueblos de expatriados como Ajijic, dijo que el voto postal desde México subió en las elecciones del 2004 y probablemente aumente más, debido a la crisis financiera.

“La elección del 2000 fue un perfecto indicador de cuán importante puede ser el voto de los expatriados. Si no se hubieran contado los votos de Florida en el exterior, Al Gore hubiera sido presidente”, dijo Croucher.

En un café de Ajijic, acaloradas discusiones políticas han venido a quebrar la rutina de los jubilados, cuya vida normalmente transcurre entre lecturas de poesía, eventos de caridad o concursos de cocina.

Grupos demócratas y republicanos han hecho campaña en todo México, desde la capital hasta las playas, y han recolectado votos que los consulados de Estados Unidos juntan para enviar por correo.

“Votar desde el exterior es un montón de papeleo”, dijo Tim Harlin, un ex corredor de bicicleta tatuado, mientras exhalaba una bocanada de humo de su cigarro. “Pero tengo que hacerlo, mis hijos viven allá”.

Traducido por Anahí Rama

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below