Jefes automotrices EEUU ruegan por ayuda a Congreso

miércoles 19 de noviembre de 2008 09:12 GYT
 

Con John Crawley y Kevin Drawbaugh

WASHINGTON (Reuters) - Los ejecutivos de las automotrices estadounidenses advirtieron el martes al Congreso que el sector está al borde del colapso, al solicitar un paquete de ayuda de 25.000 millones de dólares pese a la oposición política a otro salvamento multimillonario.

Las audiencias parlamentarias se produjeron en momentos en que funcionarios y empresarios en todo el mundo deciden si destinan dinero de los contribuyentes a salvar a la industria automotriz, y en el caso de hacerlo de que manera implementan el rescate.

Rick Wagoner, jefe de General Motors Corp, expresó sin rodeos ante el comité bancario del Senado por qué los ejecutivos del sector estaban allí.

"Esto es acerca de algo más que sólo Detroit (...) se trata de salvar a la economía de Estados Unidos de un colapso catastrófico", dijo Wagoner en su testimonio.

Las audiencias se produjeron un día después de que senadores demócratas propusieron un rescate a la industria automotriz con 25.000 millones de dólares en préstamos.

La debilitada economía y la crisis global de crédito empujaron al Gobierno de Estados Unidos a rescatar varias compañías, entre ellas la aseguradora American International Group Inc, el banco de inversión Bear Stearns, y los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac.

Wagoner se presentó el martes para dar testimonio en el Congreso junto a Robert Nardelli -jefe de Chrysler LLC-, Alan Mulally -presidente ejecutivo de Ford Motor Co, Ron Gettelfinger -titular del Sindicato Unido de Trabajadores de la Industria automotriz-, la senadora por Michigan Debbie Stabenow, y el economista Peter Morici.

Por primera vez, los presidentes ejecutivos de las compañías confirmaron cuánto estaban pidiendo al Gobierno. General Motors busca entre 10.000 y 12.000 millones de dólares, Ford casi 8.000 millones, y Chrysler 7.000 millones.   Continuación...

 
<p>El presidente ejecutivo de Ford, Alan Mulally (izquierda), el presidente de Chrysler, Robert Nardelli (centro), y el jefe de General Motors, Richard Wagoner (derecha) testifican ante una comisi&oacute;n del Congreso de Estados Unidos, Washington, 18 nov 2008. REUTERS/Kevin Lamarque (UNITED STATES)</p>