Reducir la presión arterial ayudaría a los pacientes en diálisis

jueves 26 de febrero de 2009 09:55 GYT
 

HONG KONG (Reuters) - Disminuir la presión sanguínea en los pacientes renales que se someten a diálisis reduciría su riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, revelaron investigadores australianos.

En todo el mundo, más de 1 millón de personas reciben diálisis regularmente y hasta un 20 por ciento de ellas muere cada año. Un 45 por ciento de esos fallecimientos se debe a problemas cardiovasculares.

Debido al mal funcionamiento renal, muchos de estos pacientes suelen padecer hipertensión, la cual se relaciona desde hace tiempo con los inconvenientes cardiovasculares como el ataque cardíaco y el accidente cerebrovascular (ACV).

Pero los médicos con frecuencia se muestran reticentes a disminuir su presión arterial porque no saben si eso generaría riesgos desconocidos en los pacientes.

En un artículo publicado en la revista médica The Lancet, los médicos australianos dijeron que analizaron datos de ocho ensayos previos, en los que se puso bajo control la presión sanguínea de un total de 1.679 pacientes en diálisis.

Menos de esas personas padecieron luego un ataque cardíaco o un ACV, comparado con los grupos de control u otros pacientes en diálisis cuya presión elevada permaneció sin tratar.

"Los beneficios de disminuir la presión arterial son muy amplios. De lo que estamos hablando es de administrar agentes reductores de la presión sanguínea. Su presión se reducirá y su riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte sería mucho, mucho menor", dijo Vlado Perkovic, del Instituto George en Sidney.

"El riesgo de episodios cardiovasculares (como el infarto o el ACV) es un 29 por ciento menor en las personas con menor presión sanguínea que en el grupo de control", dijo a Reuters el experto.

Perkovic añadió que hallaron que la reducción de la presión arterial disminuye de manera significativa la elevada tasa de muerte de los pacientes en diálisis, al prevenir uno de cada cinco decesos, comparado con las personas que no recibieron ese tratamiento.

(Reporte de Tan Ee Lyn; Editada en español por Ana Laura Mitidieri)