Científicos belgas crean un robot para ayudar a niños enfermos

martes 21 de abril de 2009 13:03 GYT
 

BRUSELAS (Reuters) - Un grupo de expertos de Bélgica está desarrollando un amistoso robot para ayudar a calmar la ansiedad en los niños hospitalizados.

El robot de peluche Probo, de color verde y con forma de elefante, cuenta con una pantalla táctil en su panza que busca explicar las operaciones a los chicos. También realiza expresiones faciales con el fin de mostrar cómo se sentirán los niños ante los procedimientos médicos.

"El principal objetivo de este proyecto es tener una comunicación emocional con los chicos", dijo el martes Jelle Saldien, uno de los investigadores del equipo diseñador de la Universidad Libre de Bruselas, durante la presentación de Probo en sociedad.

El robot interactivo es creación de Ivan Hermans, presidente de Anty Foundation, una organización sin fines de lucro fundada para diseñar a Probo. Hermans tuvo la idea después de ver la película "I, Robot".

El cuerpo de Probo y su tronco corto -de unos 80 centímetros- están completamente automatizados y la pantalla táctil expone emociones, que van desde el placer hasta el disgusto. El robot también detecta rostros y establece contacto visual.

Cuando se lo abraza o acaricia, ronronea; y cuando se le pega o aprieta fuerte dice "ouch", aunque Probo no puede devolver los abrazos.

Luego de nuevas mejoras, el simpático asistente robotizado de los médicos estará disponible para los hospitales e institutos de investigación.

Durante su presentación no se anunciaron los costos del proyecto.

(Por Sarah Luehrs; Editada en español por Ana Laura Mitidieri)

 
<p>Ni&ntilde;os posan con Probo, un robot, en la exhibici&oacute;n del primer prototipo en Bruselas, 21 abr 2009. Un grupo de expertos de B&eacute;lgica est&aacute; desarrollando un amistoso robot para ayudar a calmar la ansiedad en los ni&ntilde;os hospitalizados. El robot de peluche Probo, de color verde y con forma de elefante, cuenta con una pantalla t&aacute;ctil en su panza que busca explicar las operaciones a los chicos. REUTERS/Francois Lenoir</p>