Proyecto de radiodifusión argentina despierta sospechas

jueves 23 de abril de 2009 18:21 GYT
 

Por Helen Popper

BUENOS AIRES (Reuters) - La iniciativa de la presidenta argentina de revisar una desactualizada ley de radiodifusión está despertando desconfianza y algunos la acusan de querer castigar al mayor grupo mediático del país y silenciar las críticas durante la campaña electoral.

La presidenta Cristina Fernández, de centroizquierda, dice que la reforma de la ley, promulgada durante la dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983, fortalecerá la democracia reduciendo el control de un puñado de compañías que dominan el sector.

Fernández dijo que busca que "todos los argentinos tengan derecho a la expresión y que todos los argentinos tengan derecho a aquellos bienes de carácter social que no pueden ser monopolizados por un sector, ni por una empresa ni por nadie", dijo Fernández cuando presentó el proyecto el mes pasado.

La reforma limitaría el número de licencias de radiodifusión que una compañía puede tener localmente y a nivel nacional, incrementaría el número de partidos de fútbol que se transmiten por canales de televisión abierta y garantizaría una participación de organizaciones sin fines de lucro en los medios.

Muchos en la industria coinciden en la necesidad de reformar la arcaica normativa vigente para reflejar los enormes cambios tecnológicos que se registraron en los últimos 25 años.

Pero los opositores dicen que la reforma está mal concebida, a destiempo y busca presionar a los medios para que bajen el tono a sus críticas hasta las elecciones legislativas del 28 de junio, percibidas como un referéndum de los turbulentos 16 meses de Gobierno de Fernández.

"Es un intento desesperado por conseguir a cualquier costo un voto para seguir preservando el proyecto de poder", dijo el titular de la opositora Unión Cívica Radical (UCR), Gerardo Morales, en un comunicado.

Fernández impulsó el control estatal de la economía nacionalizando el sistema de pensiones y la mayor aerolínea del país. Al igual que otros líderes de izquierda de Latinoamérica, desconfía de los medios: evita dar entrevistas y a menudo critica a los periodistas.   Continuación...