Envíos de dinero por celular revolucionan Africa

lunes 1 de junio de 2009 14:27 GYT
 

Por Helen Nyambura-Mwaura y Ed Cropley

NAIROBI/JOHANESBURGO (Reuters) - Para la keniana Mary Wanjiku, su celular no es sólo un teléfono. Es también una forma barata, rápida y fácil de enviarle 40 dólares a su madre.

Al usar su teléfono para enviar dinero en efectivo a amigos y familiares, Wanjiku, como millones de africanos, está suméndose a Japón para romper una barrera tecnológica que prevalece en Europa y Estados Unidos y abriendo la puerta a lo que podría ser el dinero del futuro.

"Antes tenía que volver a casa para mandar el dinero", dijo la mujer de 28 años en el exterior de una tienda de Nairobi que es agente de M-PESA, una red virtual de efectivo que significa "dinero móvil" en suajili, la principal lengua de Kenia.

"M-PESA ha revolucionado mi vida", dijo.

La red, propiedad de la mayor compañía keniana de telefonía móvil, Safaricom, nace de la falta de infraestructuras en Africa, sobre todo de sucursales bancarias, y también del entusiasmo de los africanos por los móviles.

Sólo una de cada cinco personas tiene cuentas bancarias, principalmente debido al costo prohibitivo para los bancos de gestionar oficinas en zonas remotas de un continente en el que muchos de sus 1.000 millones de habitantes viven con unos pocos dólares al día o incluso menos.

Pero los teléfonos celulares se están extendiendo con mucha rapidez, llegando a 270 millones en 2007, 220 millones más que cuatro años antes, según la asociación de la industria GSMA.

M-PESA se asoció con el Kenya Commercial Bank para permitir que los usuarios sin cuentas corrientes puedan enviarse dinero, una fórmula que en sólo dos años atrajo 6,5 millones de clientes, es decir, uno de cada seis kenianos.   Continuación...

 
<p>Un hombre usa su tel&eacute;fono m&oacute;vil para transferir dinero via M-PESA, en Nairobi, Kenia, 12 mayo 2009. La red, propiedad de la mayor compa&ntilde;&iacute;a keniana de telefon&iacute;a m&oacute;vil, Safaricom, nace de la falta de infraestructuras en Africa, sobre todo de sucursales bancarias, y tambi&eacute;n del entusiasmo de los africanos por los m&oacute;viles. REUTERS/Noor Khamis</p>