El robot iCub ayuda a los científicos a entender a los humanos

lunes 7 de septiembre de 2009 15:17 GYT
 

Por Lucien Libert

LYON, Francia (Reuters) - Los robots que pueden tomar sus propias decisiones han estado hasta ahora confinados a las películas de ciencia ficción, pero una figura de tamaño infantil con grandes ojos y una cara blanca está intentando convertir la ficción en realidad.

Su nombre es iCub y los científicos esperan que aprenda a adaptar su comportamiento a las circunstancias cambiantes, ofreciendo nuevas percepciones sobre el desarrollo de la conciencia humana.

Existen seis versiones del iCub en laboratorios por toda Europa, donde los científicos están manipulando concienzudamente su cerebro electrónico para que sea capaz de aprender, igual que un niño humano.

"Nuestro objetivo es comprender realmente algo que es muy humano: la habilidad de cooperar, de entender lo que otra persona quiere que hagamos, ser capaz de alinearse con ellos y trabajar en equipo", dijo el director de la investigación Peter Ford Dominey.

iCub mide un metro de alto, tiene un tronco articulado, brazos y piernas hechas de intrincados circuitos electrónicos. Tiene un rostro blanco con una pequeña nariz y grandes ojos que pueden ver y seguir el movimiento de los objetos.

"¿Jugamos a lo de siempre o a algo nuevo?", preguntó iCub a Dominey durante un experimento reciente en un laboratorio de Lyon, en el sudeste de Francia. Su voz era robótica, como era de esperar, aunque tenía la entonación de una persona al preguntar algo.

El "juego" consistía en que una persona levantaba una caja, y mostraba el juguete que había debajo. Entonces otra persona cogía el juguete, antes de ponerlo de nuevo en el suelo. Al final, la primera persona volvía a poner la caja en el suelo, tapando el juguete.

Tras haber visto a dos humanos hacerlo, iCub pudo unirse al juego.   Continuación...

 
<p>Su nombre es iCub y los cient&iacute;ficos esperan que aprenda a adaptar su comportamiento a las circunstancias cambiantes, ofreciendo nuevas percepciones sobre el desarrollo de la conciencia humana. Existen seis versiones del iCub en laboratorios por toda Europa, donde los cient&iacute;ficos est&aacute;n manipulando concienzudamente su cerebro electr&oacute;nico para que sea capaz de aprender, igual que un ni&ntilde;o humano. REUTERS/Robert Pratta</p>