10 de septiembre de 2009 / 18:48 / hace 8 años

Firmas telecomunicaciones EEUU, con obstáculos en Cuba

7 MIN. DE LECTURA

<p>Un empleado de una empresa telef&oacute;nica estatal revisa l&iacute;neas de tel&eacute;fono en el centro de La Habana, 12 jun 2009. Los estadounidenses podr&iacute;an usar en el futuro sus tel&eacute;fonos celulares en Cuba, pero ser&aacute; dif&iacute;cil que las operadoras de ese pa&iacute;s puedan llevar a la pr&aacute;ctica una nueva legislaci&oacute;n que les permite ofrecer servicios en el mercado relativamente inexplorado de la isla. Seg&uacute;n expertos de la industria, la empresas estadounidenses enfrentan una mara&ntilde;a de asuntos pol&iacute;ticos, legales y t&eacute;cnicos que reflejan 50 a&ntilde;os de amargura entre los dos pa&iacute;ses, que fueron muy cercanos hasta la revoluci&oacute;n que puso en 1959 a Fidel Castro en el poder.Stringer</p>

Por Jeff Franks

LA HABANA (Reuters) - Los estadounidenses podrían usar en el futuro sus teléfonos celulares en Cuba, pero será difícil que las operadoras de ese país puedan llevar a la práctica una nueva legislación que les permite ofrecer servicios en el mercado relativamente inexplorado de la isla.

Según expertos de la industria, la empresas estadounidenses enfrentan una maraña de asuntos políticos, legales y técnicos que reflejan 50 años de amargura entre los dos países, que fueron muy cercanos hasta la revolución que puso en 1959 a Fidel Castro en el poder.

Uno de los más importantes será la probable fría recepción por parte del Gobierno cubano, que ve sus teléfonos celulares, antenas de televisión satelital y servicios de internet como una amenaza a su control sobre el flujo de información.

Potenciales grandes obstáculos asoman también del lado de Estados Unidos, pese a la nueva regulación publicada la semana pasada que exonera a las compañías de telecomunicaciones del embargo comercial de 47 años sobre la isla.

Demandas judiciales contra Cuba se han ido apilando durante años en tribunales de Estados Unidos, lo que creó cientos de millones de dólares en riesgos financieros para la isla, corta de liquidez y en su peor crisis económica desde la década de 1990.

La buena noticia es que Cuba es un mercado cercano y potencialmente lucrativo donde sólo hay 12,6 teléfonos por cada 100 personas, la tasa más baja de la región.

Además, apenas 13 por ciento de la población accede a internet o en la mayoría de los casos, a sitios locales.

Cuba ha permanecido hasta ahora en silencio sobre los cambios en la regulación estadounidense, que fueron anunciados en abril por el presidente, Barack Obama, junto con la eliminación de las restricciones para los viajes y envíos de remesas de los cubano-estadounidenses.

Pero un funcionario cubano de alto rango, bien posicionado para conocer la política de telecomunicaciones del Gobierno, dijo a Reuters la semana pasada que Cuba estaba lista para recibir a empresas estadounidenses.

Dispuestos a Hablar

"Estamos dispuestos a hablar con ellos", dijo, consultado sobre si Cuba consideraría hacer negocios con firmas de Estados Unidos. "Nosotros estamos preparados para hablar de todos los temas", agregó.

John Kavulich, asesor del grupo U.S.-Cuba Trade and Economic Council en Nueva York, dijo que las garantías de Cuba deben ser tomadas con pinzas.

"El Gobierno de Cuba generalmente responde a las aperturas de Estados Unidos con la frase 'estamos dispuestos a discutir todo'. Pero cuando ese 'todo' resulta ser responsabilidad y disminución del control, la voluntad suele ser mínima", dijo.

La mayoría de los expertos cree que Cuba consideraría seriamente cualquier propuesta de telecomunicaciones que prometa buenas ganancias.

Pero las preocupaciones de seguridad serán preponderantes y por lo tanto dudan de que Cuba esté dispuesta a hacer acuerdos para recibir televisión satelital e internet de Estados Unidos.

Acuerdos en cualquiera de esas áreas "son muy improbables, considerando el estrecho control que el Gobierno de Castro ejerce sobre el flujo de información a través de esas fuentes", dijo el analista Paolo Spadoni, del Center for Inter-American Policy and Research de la Tulane University.

Lo más probable, dijo el analista, serían acuerdos sobre roaming para que los celulares de proveedores de Estados Unidos funcionen en Cuba, como ocurre ya con teléfonos de otros países.

Spadoni recordó que empresas de telecomunicaciones de Cuba y Estados Unidos administran ya llamadas desde teléfonos fijos, por las que compañías estadounidenses pagaron a Cuba 150 millones de dólares en servicios en el 2007, el último año reportado.

Con un creciente número de cubano-estadounidenses visitando la isla y la posibilidad de que, si es aprobada una legislación pendiente en Washington, también los estadounidenses puedan hacer viajes directos a Cuba, las comisiones por roaming podrían generar mucho dinero, dijo Spadoni.

Pero las numerosas demandas contra Cuba en tribunales de Estados Unidos representan un problema, pues el dinero pagado a la isla podría ser desviado por orden judicial a cualquiera de las personas que ganaron casos contra la isla, según expertos.

Sólo en las últimas dos semanas, jueces en Maine y Miami han concedido un total de 48 millones de dólares en indemnizaciones a personas que demandaron a Cuba por la muerte o encarcelamiento de sus familiares.

Para evitar pagar, cualquier acuerdo entre empresas de Cuba y Estados Unidos debería estipular que los fondos adeudados a la isla sean mantenidos fuera de Estados Unidos, pero eso no implicará que disminuyan las demandas, dijo Kavulich.

"La única forma de proteger los fondos sería mediante una legislación, lo que resulta improbable", dijo.

Ese tipo de problemas podría explicar por qué las compañías estadounidenses de telecomunicaciones no están todavía golpeando las puertas de Cuba para poder entrar.

El funcionario de alto rango consultado dijo que el Gobierno no tuvo contacto con ejecutivos de telecomunicaciones de Estados Unidos y un portavoz de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. dijo que "no hemos recibido ninguna expresión de interés de ninguna empresa de telecomunicaciones de Estados Unidos".

Eso no quiere decir que del otro lado no haya interés.

"Estas nuevas medidas (...) fueron percibidas en el mercado como una enorme oportunidad para las compañías de Estados Unidos, pero por el momento son sólo palabras", dijo José Otero, presidente de Signals Telecom Consulting.

Reporte adicional de Marc Frank en La Habana y Pascal Fletcher en Miami

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