España critica la venta de Opel a Magna y exige detalles

martes 15 de septiembre de 2009 11:12 GYT
 

MADRID (Reuters) - El gobierno español criticó el martes duramente el acuerdo para vender Opel al consorcio Magna y mostró su preferencia por una solución europea, además pidió un detallado plan de industrial antes de decidir ayudas financieras.

"Al Gobierno español no le gusta lo que hasta ahora se conoce del plan Magna", dijo el Ministerio de Industria en una nota tras una reunión en Berlín de los países europeos que acogen con fábricas de Opel.

El Ministerio explicó que en el encuentro se trató la posiblidad de conceder ayudas gubernamentales europeas al fabricante de vehículos, pero advirtió de que antes de abordar la cuestión era imprescindible conversar sobre un detallado plan industrial y añadió que va a pedir a la Comisión Europea que vigile el proceso.

"Cuando uno va a un restaurante, primero mira el menú y luego paga la factura", dijo el ministro, Miguel Sebastián. "Hoy nos han convocado para pagar la factura y todavía no hemos visto el menú", añadió.

El consorcio liderado por el fabricante de componentes canadiense Magna prevé firmar en las dos próximas semanas un acuerdo con el actual propietario de Opel, General Motors, para tomar un 55 por ciento del capital.

Alemania, que en mayo ya dio un crédito puente de 1.500 millones de euros para asegurar la supervivencia de Opel, está preparado para aportar más ayudas cuando se cierre la venta de Opel a Magna.

Las autoridades alemanas habían señalado que pedirían a otros países europeos como Reino Unido, Bélgica o España que compartan el costo.

El plan de Magna incluye la pérdida de 10.500 puestos de trabajo en Opel Europa, 4.500 de ellos en Alemania.

Opel cuenta con una planta de 7.500 empleados en Figuerelas en Zaragoza, según el ministro español, "una de las más competitivas" de la compañía.

El ministro, que aseguró velar por el interés de los trabajadores en la factoría española, se mostró sorprendido por la decisión de General Motors de vender la firma a Magna y dijo que prefería una solución "europea" a los problemas del fabricante de automóviles.

(Por Carlos Ruano. Editado por Javier López de Lérida)