5 de octubre de 2009 / 10:03 / en 8 años

Nobel Medicina a trío EEUU por trabajo envejecimiento

<p>Uno de los ganadores del premio Nobel de Medicina 2009 Carol Greider es aplaudida en una conferencia de prensa en la Universidad John Hopkins en Baltimore, Maryland, 5 oct 2009. Tres cient&iacute;ficos estadounidenses ganaron el premio Nobel de Medicina 2009 por revelar la existencia y naturaleza de la telomerasa, una enzima que ayuda a prevenir la degradaci&oacute;n de los cromosomas involucrados en el proceso de envejecimiento y el c&aacute;ncer. Elizabeth Blackburn -oriunda de Australia-, Jack Szostak -nacido en Gran Breta&ntilde;a- y Carol Greider ganaron el premio, consistente en 10 millones de coronas suecas (1,42 millones de d&oacute;lares), dijo el Instituto Karolinska de Suecia. REUTERS/Jonathan Ernst</p>

Por Nicholas Vinocur

ESTOCOLMO (Reuters) - Tres científicos estadounidenses ganaron el premio Nobel de Medicina 2009 por revelar la existencia y naturaleza de la telomerasa, una enzima que ayuda a prevenir la degradación de los cromosomas involucrados en el proceso de envejecimiento y el cáncer.

Elizabeth Blackburn -oriunda de Australia-, Jack Szostak -nacido en Gran Bretaña- y Carol Greider ganaron el premio, consistente en 10 millones de coronas suecas (1,42 millones de dólares), dijo el Instituto Karolinska de Suecia.

“Los descubrimientos (...) han añadido una nueva dimensión a nuestro entendimiento de las células, brindaron información sobre los mecanismos de las enfermedades y estimularon el desarrollo de potenciales nuevas terapias”, afirmó.

El trabajo del equipo sentó las bases de los estudios que han ligado la telomerasa y los telómeros -pequeñas tapas que tienen los cromosomas en sus extremos- al cáncer y las condiciones relacionadas al envejecimiento.

El trabajo en torno a la enzima es un área sensible de la investigación en medicamentos, sobre todo para el cáncer, ya que se sospecha que permite que las células tumorosas se reproduzcan fuera de control.

Por ejemplo, la llamada vacuna terapéutica dirigida a la telomerasa, actualmente desarrollada por las firmas Merck y Geron, podría dar por resultado un tratamiento para pacientes con tumores, incluyendo cáncer de pulmón y próstata.

El presidente ejecutivo del Consejo de Investigación Médico de Gran Bretaña dijo que el descubrimiento de la telomerasa había sido de “enorme importancia” para el mundo de la ciencia y la medicina.

“Su investigación sobre los cromosomas ayudó a sentar las bases del trabajo futuro en relación al cáncer, las células madre y el envejecimiento humano, áreas que siguen siendo de gran importancia”, dijo Sir Leszek Borysiewicz en un comunicado.

“SEGUIR EL INSTINTO”

Blackburn, una bióloga molecular y bioquímica reconocida por su trabajo sobre ADN y división celular, dijo que no estaba esperando la llamada del Comité del Premio Nobel, pese a que su nombre encabezaba varias listas de favoritos.

“Me sorprendió. Siempre es una sorpresa cuando pasa algo así”, dijo a Reuters en una entrevista telefónica. “Me despertaron y me costó un tiempo caer”.

Blackburn dijo que el día anterior había estado en el sur de California por el cumpleaños 95 de su suegra. “El teléfono sonó y yo como que tanteé en la oscuridad hasta que lo encontré”, contó.

Blackburn fue despedida del Consejo de Bioética del ex presidente George W. Bush en el 2004 por sus críticas a la política relacionada a la investigación con células madre embrionarias.

En entrevistas previas, la investigadora dijo que ella sabía de la existencia de algo parecido a la telomerasa gracias a su trabajo junto a Szostak sobre los telómeros, que ayudan a mantener unidos los extremos de los cromosomas.

“No lo encontramos por casualidad”, dijo. “La conducta molecular de los extremos de los cromosomas nos estaba gritando que algo estaba ocurriendo, que había una encima desconocida escondida”.

“Carol y yo perseguimos eso”, añadió.

Carol Greier, de 48 años y criada en Davis, California, dijo que ganar el premio Nobel es especialmente significativo porque reconoce el valor de los descubrimientos impulsados por pura curiosidad.

“No teníamos idea cuando empezamos este trabajo que la telomerasa iba a estar involucrada en el cáncer, sólo nos daba curiosidad cómo los cromosomas quedaban intactos”, dijo en un comunicado.

“Nuestro enfoque también demuestra que pese a que se puede hacer una investigación que intente responder preguntas específicas sobre una enfermedad, también se puede seguir el instinto”, dijo.

Blackburn trabaja en la University of California, San Francisco; Greider está en la Johns Hopkins School of Medicine, en Baltimore, y Szostak investiga en la escuela de medicina de Harvard desde 1979 y actualmente está en el Massachusetts General Hospital, en Boston.

El de Medicina es tradicionalmente el primero de los premios Nobel que se entregan cada año. Los galardones a los logros en los campos de la ciencia, la literatura y la paz fueron otorgados por primera vez en 1901, de acuerdo al legado del inventor de la dinamita y empresario, Alfred Nobel.

(1 dólar = 7,046 coronas suecas)

Reporte adicional de Mia Shanley y Ben Hirschler, Editado en español por Hernán García y Lucila Sigal

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