Una esposa educada podría dar vida longeva al hombre: estudio

martes 6 de octubre de 2009 20:43 GYT
 

NUEVA YORK (Reuters) - Los hombres que quieran disfrutar de una vida prolongada deberían contraer matrimonio con una mujer bien educada, reveló un estudio sueco.

Expertos del Instituto Sueco para la Investigación Social en Estocolmo descubrieron que la educación de una mujer era un factor de riesgo de muerte más importante para su marido durante los siguientes 10 años o más, que el propio nivel educativo del hombre.

Pero la clase social del marido basada en su ocupación tenía una mayor influencia en la supervivencia de la mujer que su propio tipo de empleo, de acuerdo a los investigadores Robert Erikson y Jenny Torssander.

"Las mujeres tradicionalmente toman más responsabilidades hogareñas que los hombres, en consecuencia, la educación de una mujer podría ser más importante para el estilo de vida de la familia, por ejemplo en términos de hábitos alimenticios, que la educación del varón", señalaron los investigadores.

"Podemos asumir que las mujeres más educadas tienen mejores posibilidades de descubrir los importantes mensajes sanitarios que están a su alrededor (...) hay muchos mensajes sanitarios en los medios y creemos que algunos de ellos son importantes y otros simplemente son engañosos", explicaron.

Erikson dijo a Reuters Salud que se sabe que vivir con una pareja reduce el riesgo de una muerte temprana de una persona y que el presente estudio sugiere que la elección personal del compañero sentimental podría ser una parte importante de la ecuación.

El investigador señaló que el efecto del estrato social de la pareja es multi-dimensional, con educación, ingreso, ocupación y estátus, cada uno con un efecto independiente.

El estudio de Erikson y Torssander, publicado en Journal of Epidemiology and Community Health, revisó información del censo de 1990 en más de 1,5 millones de hombres y mujeres empleados, entre los 30 a 59 años, que estaban viviendo con una pareja, junto con las causas de muerte entre los períodos 1991 a 2003.

(Reporte de Anne Harding; Editado en español por Ricardo Figueroa)