Los libros pueden hacerlo mejor que la música online

viernes 16 de octubre de 2009 16:58 GYT
 

Por Georgina Prodhan

FRANCFORT (Reuters) - Los editores de libros están mejor equipados para la revolución digital de lo que lo estaba la industria de la música hace una década, aprovechando opciones para vender y mejorar sus productos de las que carecían sus colegas de los sellos discográficos.

El negocio de los libros está al borde de un drástico aumento de la demanda por libros electrónicos, impulsada por dispositivos como el Kindle de Amazon y la distribución por internet de Google, y teme seguir a la industria de la música a años de declive.

Pero las diferencias en las formas en las que se disfruta de los libros y de la música, así como las fases a las que ambas industrias han llegado en su desarrollo, suponen que los paralelismos no son necesariamente útiles.

Este semana en la Feria del Libro de Fráncfort, representantes de los dos sectores se reprocharon unos a otros no haber actuado antes y con más decisión para defender sus derechos de autor y explotar nuevas oportunidades ofrecidas por internet.

"Tenemos que actuar de inmediato. No podemos permitirnos, analizar, observar de nuevo", afirmó Alexander Skipis, consejero delegado de la asociación alemana de libreros, durante una mesa redonda titulada "Aprendiendo de la industria de la música".

Desde luego, el sector editorial teme que se extienda la piratería digital a la que algunos culpan de los problemas de los sellos discográficos, ya que la mayoría de los consumidores cree ahora que el contenido online equivale a contenido gratis.

Sin embargo, por comparación, la industria del libro está muy por delante de donde estaba la industria musical hace 10 años, cuando la página de intercambio de música Napster irrumpió en escena, abriendo camino a una multitud de páginas de intercambio de archivos MP3 ilegales en muchos países.

En ese momento, a la tienda musical iTunes de Apple - que sigue siendo la forma más popular para descargarse música legal de la red - aún le quedaban dos años para nacer, pero el mercado ya estaba maduro para la distribución a través de internet.   Continuación...