Consumidores de cocaína podrían controlar la ansiedad: estudio

lunes 30 de noviembre de 2009 16:10 GYT
 

WASHINGTON (Reuters) - Los adictos a la cocaína pueden llegar a controlar su ansiedad sólo con fuerza de voluntad, informaron el lunes investigadores estadounidenses en un estudio que sugiere que el entrenamiento adecuado ayudaría a los consumidores a abandonar el hábito.

El equipo dijo que los voluntarios de su investigación lograron controlar la ansiedad y deseo de consumo aún cuando se les presentaban las típicas tentaciones que pueden hacer que las personas adictas quieran consumir sustancias ilegales.

Mientras los científicos trabajan en vacunas o medicamentos que puedan ayudar a los usuarios a evitar la cocaína y otras sustancias adictivas, el equipo del Laboratorio Nacional Brookhaven, en Nueva York, indicó que su hallazgo sugiere que un enfoque no farmacológico también podría ser útil.

Este tipo de solución podría trasladarse a otros problemas relacionados con la ansiedad o conductas adictivas, como el juego o el consumo compulsivo de alimentos.

"Sabemos por estudios previos que los fármacos pueden generar cambios drásticos en el cerebro que están relacionados con una respuesta fuerte a la ansiedad", señaló en un comunicado Gene-Jack Wang, quien trabajó en el estudio.

"Este estudio brinda la primera evidencia de que quienes abusan de la cocaína mantienen cierta habilidad para inhibir cognitivamente sus respuestas de ansiedad", añadió el autor.

Los investigadores emplearon una técnica de análisis cerebral llamada tomografía por emisión de positrones, o TEP, para observar las zonas del cerebro relacionadas con la ansiedad o deseo por la droga en 24 consumidores de cocaína.

Se le pidió a los participantes que miraran un video que mostraba a personas comprando, preparando y fumando "crack" y se les pidió al azar que trataran de resistir su propia ansiedad y deseo de consumir.

Los científicos controlaron las pulsaciones y la presión sanguínea de los voluntarios y les pidieron que describieran su deseo durante los controles. Como se esperaba, el video disparó la actividad en varias regiones del cerebro y elevó la presión y las pulsaciones.   Continuación...