6 de febrero de 2010 / 10:17 / en 8 años

Google pone a prueba lealtad de generación online China

Por Chris Buckley

PEKIN (Reuters) - Cuando Google denunció a los censores de internet en China, también desafió las lealtades de la generación online de la poderosa nación asiática.

Los chinos entendidos en tecnología de entre 20 y 40 años crecieron con mayor prosperidad y apertura que sus padres. Muchos se encuentran indecisos entre el orgullo patriótico y un anhelo por contar con más poder de decisión sobre sus vidas, incluso aunque acepten el control del Partido Comunista.

La disputa de Google podría convertirse en una prueba elocuente de cómo equilibran sus lealtades hacia su país con su deseo por la irrestricta libertad de expresión y el acceso a la información, y su respuesta podría definir el modo en que Pekín maneja el tema.

"La característica especial de internet es que compañías como Google consideran que incrementar sus ganancias está ligado a la expansión de sus libertades", dijo Chen Yongmiao, un activista chino cuyo sitio en internet fue restringido por las autoridades.

"Es una prueba. Cuánto apoyas a Google en China demuestra cuánto quieres más libertad en China, aunque sepas que Google en última instancia sólo está preocupado por las ganancias", Yongmiao.

El mayor buscador en internet del mundo afirmó hace dos semanas que podría retirarse de China y cerrar su sitio web en chino Google.cn, debido a las quejas sobre ataques cibernéticos y censuras.

Los funcionarios chinos han evitado hablar directamente sobre Google, pero dejaron en claro que esperan que las compañías de internet en el país cumplan con la ley, incluyendo sus reglas sobre la censura.

El centro de este dilema se ve reflejado en la zona de Zhongguancun, al noroeste de Pekín, un área con numerosos campus universitarios, centros comerciales de productos de alta tecnología y laboratorios informáticos, y también hogar de las oficinas centrales de Google en China.

Estudiantes, buscadores de empleo y profesionales de la alta tecnología en Zhongguancun vieron la postura de Google a través de un prisma de admiración y cautela que quedó reflejado en foros de internet.

"Creo que es admirable para una compañía sacrificar ganancias en nombre de una idea", dijo Liu Wei, un contador de 29 años con anteojos muy al estilo Clark Kent y cabello prolijamente cortado.

"¿Por qué no podemos criticar a nuestro Gobierno si queremos? ¿Por qué no podemos elegir lo que leemos en internet?", planteó.

Pero existe una sólida defensa del sistema ya instaurado, incluso entre los estudiantes.

"¡Eso es porque China es diferente!", interrumpió la novia de Wei, Sun Jingying, una menuda joven de 26 años que estudia para ser contadora pública.

"Hay algunas cosas sobre este país que simplemente tenemos que aceptar", agregó, enfatizando sin embargo que le entristecería que Google dejara China. "Me encantaría trabajar para ellos", sostuvo.

MECANISMO DE PRESION

El Gobierno de Estados Unidos ha mostrado que quiere cortejar a esta generación emergente de chinos. El último sondeo del uso de internet en China mostró que un 60,4 por ciento de la población online de la nación de 384 millones de habitantes tenía entre 10 y 29 años.

Durante su visita a China en noviembre pasado, el presidente estadounidense, Barack Obama, usó una reunión por medio de internet con jóvenes chinos para ampliar ese mensaje, diciéndoles que era un "gran partidario de la no restricción del uso de internet".

La Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, se refirió también a China y a otros Gobiernos autoritarios por las restricciones de internet en un discurso hace poco.

A pesar de la censura, el internet en China puede funcionar como un potente foro público, y los bloggers y amorfos grupos online intimidan al Gobierno al debatir sobre la contaminación y la corrupción.

El año pasado, el Gobierno tuvo que abandonar un plan para que todas las computadoras personales tengan una copia del programa de filtros de internet "Green Dam", que había sido tildado por críticos como molesto e ineficaz.

Pero los jóvenes de China también se enojan contra lo que consideran la prepotencia de Occidente. El gobernante Partido Comunista podría buscar canalizar ese sentimiento de volatilidad para despuntar la presión internacional sobre el control de internet.

"Hay algunos que se sienten cada vez más restringidos y constreñidos, aquellos que tienden a apoyar a Google. Pero también hay muchos que han sido formados por los medios oficiales y ven al Gobierno de Estados Unidos detrás de las acciones de Google", dijo Li Yonggang, experto en sociedad e internet de la Universidad Nanjing, en el de China.

"Si esto se convierte en una lucha más abierta entre el Gobierno chino y el estadounidense, este nacionalismo podría pasar a dominar si el Gobierno adoptase una línea más dura", indicó.

DE BARRIO BAJO A POLO ALTA TECNOLOGIA

La calle Chengfu en Zhongguancun, donde Google tiene sus oficinas centrales en China, es prueba del cambio económico.

Hace poco más que una década, este era un barrio agitado de bajas casas de ladrillo y baratos restaurantes cerca de retirados tierras de labranza.

Ahora está repleto de oficinas de alta tecnología y cafés y restaurantes destinados a los trabajadores de oficinas y estudiantes. La oficina de Google se encuentra en torres de acero y vidrio que también albergan una oficina de Deutsche Bank, un gimnasio y aulas de "Wall Street English".

Los estudiantes de campus cercanos ocupan muchos puestos de trabajo en alta tecnología en esta zona, sin embargo, también son resultado de una educación que valora el orgullo de los logros de la nación, la obediencia hacia el Partido Comunista, y la vigilancia contra la presión extranjera.

Muchos tenían un escaso entendimiento de que Google había señalado que China era la fuente de sofisticados hackeos -los medios estatales han hecho poco eco de esa queja- y otros se mofaron de que Google fuese a dejar el país por este tema.

"Si no pueden lidiar con hackers y la censura, ese es su problema", sostuvo un técnico chino de hardware en camino al gimnasio cerca de la oficina de Google. Se identificó en inglés como Derek Huang.

"Cada país tiene sus propias restricciones en materia de internet, de modo que es natural que nosotros tengamos nuestras propias restricciones, y si queremos cambiarlas, es asunto nuestro", declaró.

Recientes sondeos de opinión muestran que si bien los chinos de entre 20 y 40 años son más críticos de su Gobierno que sus mayores y quieren más libertad, tienden a ser fuertemente patriotas y cautos acerca del cambio político. Estados Unidos atrae tanto admiración como desdén.

Internet fue crucial para divulgar el enojo chino por las protestas occidentales acerca de Tíbet antes los Juegos Olímpicos de Pekín en el 2008. En años pasados, tambié ha sido un conducto de ira nacionalista china en torno a Japón.

"Google estaba simplemente actuando por intereses comerciales", dijo Su Xin, egresado de ingeniería aeronáutica de 25 años. "Creo que tenemos que aceptar algunas restricciones (a internet) en nombre de la estabilidad", aseveró.

Editado en español por Marion Giraldo

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