Espías y piratas explotan un mundo virtual sin reglas

lunes 22 de febrero de 2010 14:52 GYT
 

Por William Maclean

LONDRES (Reuters) - La mejor arma contra los ladrones online, espías y vándalos que amenazan a las empresas globales y la seguridad sería una regulación internacional del ciberespacio.

Afortunadamente para ellos, esa cooperación todavía no existe.

Mejor aún, desde la perspectiva de un 'hacker', esa meta no es una prioridad para la comunidad internacional, a pesar de las protestas por la piratería, la censura y las disputas por el ciberespacio que protagonizan China e Irán contra la empresa estadounidense Google.

Los países son demasiado provincianos a la hora de pensar sobre su seguridad online para colaborar en la elaboración de un reglamento informático a nivel mundial, se escuchó la semana pasada en la conferencia de seguridad del EastWest Institute.

Las declaraciones políticas de los gobiernos en todo el mundo están dominadas por la necesidad de incrementar las defensas cibernéticas nacionales. Como resultado, demasiados cibercriminales se están beneficiando.

"Los países están en negación", dijo el experto en derecho cibernético indio Pavan Duggal a Reuters, señalando que las legislaciones nacionales tenían un uso limitado en la protección de los usuarios de una herramienta de comunicación sin fronteras.

"Puede que un choque de grandes consecuencias despierte a la gente de su complacencia, algo equivalente a un 11 de septiembre en el ciberespacio", dijo, refiriéndose a los atentados coordinados en Estados Unidos en el 2001.

Con una cuarta parte de la humanidad conectada a internet, el ciberdelito supone un peligro cada vez mayor para la economía mundial.   Continuación...

 
<p>Imagen de archivo de un joven irland&eacute;s, participando de una reuni&oacute;n internacional de hackers en Berl&iacute;n. Agosto 8 2007. La mejor arma contra los ladrones online, esp&iacute;as y v&aacute;ndalos que amenazan a las empresas globales y la seguridad ser&iacute;a una regulaci&oacute;n internacional del ciberespacio. REUTERS/Hannibal Hanschke/archivo</p>