Steve Jobs critica el "sistema cerrado" de Flash

jueves 29 de abril de 2010 16:13 GYT
 

SAN FRANCISCO (Reuters) - El presidente ejecutivo de Apple, Steve Jobs, calificó el jueves al software multimedia Adobe Flash como un "sistema cerrado" que no se adapta bien a los dispositivos móviles de la empresa, en una escalada de la guerra de declaraciones entre las dos compañías.

Jobs comentó que Flash está cerrado porque es un sistema que pertenece a Adobe, empresa informática que lo controla todo, desde sus prestaciones hasta su precio. Críticas parecidas han recibido también productos y servicios de Apple, como el iTunes.

Con un extenso y detallado comunicado en la página web de Apple, Jobs citó una serie de problemas que existen con Flash, que es utilizado para reproducir videos en muchas páginas de Internet, pero que no es compatible con el Iphone o el iPad de Apple.

"Adobe ha considerado que nuestra decisión está basada principalmente en cuestiones de negocios -dicen que queremos proteger nuestra App Store-, pero en realidad está basada en cuestiones tecnológicas. Adobe afirma que somos un sistema cerrado y que Flash está abierto, pero realmente es todo lo contrario", indicó.

Jobs explicó con detalle una lista de quejas en contra de Flash, planteándose dudas sobre su seguridad, los problemas técnicos y la gestión de la energía.

"Flash es un negocio de éxito para Adobe, y nosotros podemos entender por qué ellos quieren avanzar más allá de las computadoras personales, pero en los dispositivos móviles de gama baja o táctiles Flash está muy limitado", agregó.

(Reporte de Gabriel Madway; Traducido por Jesús Buitrago en la Redacción de Madrid; Editado en español por Juan José Lagorio)

 
<p>Foto de archivo del presidente ejecutivo de Apple, Steve Jobs, durante una sesi&oacute;n de preguntas y respuestas al t&eacute;rmino de un evento en Cupertino, EEUU, abr 8 2010. Jobs calific&oacute; el jueves al software multimedia Adobe Flash como un "sistema cerrado" que no se adapta bien a los dispositivos m&oacute;viles de la empresa, en una escalada de la guerra de declaraciones entre las dos compa&ntilde;&iacute;as. REUTERS/Robert Galbraith</p>