Genes explican por qué los tibetanos pueden vivir en la altura

viernes 14 de mayo de 2010 10:25 GYT
 

Por Tan Ee Lyn

HONG KONG (Reuters) - Investigadores identificaron dos genes que parecen explicar por qué los tibetanos pueden vivir cómodamente en lugares con un aire enrarecido y a elevadas alturas.

Denominado el "techo del mundo", el Tíbet es la región más alta de la Tierra, con un promedio de altura de 4.900 metros.

Para descubrir si los tibetanos tienen características genéticas especiales que les permiten respirar más fácilmente en zonas altas, un grupo de científicos analizó los genes de 31 tibetanos no emparentados entre sí y comparó su ADN con el de 90 chinos y japoneses que vivían en áreas bajas.

En un documento publicado en la revista Science el viernes, científicos de China y Estados Unidos dijeron que buscaron variaciones genéticas en localidades que previos estudios habían asociado con una adaptación a las grandes alturas.

Los científicos hallaron dos genes de forma consistente, el EGLN1 y el PPARA en los cromosomas humanos 1 y 22, respectivamente, dijo el coautor Jinchuan Xing, del Instituto de Genética Humana Eccles, de la Escuela de Medicina de la University of Utah, en Estados Unidos.

"Sus roles exactos en la adaptación a la altura son inciertos. Tanto el EGLN1 como el PPARA (...) podrían provocar una disminución de la concentración de hemoglobina", escribió Xing en respuesta a las preguntas de Reuters.

Los tibetanos tienen niveles inusualmente bajos de hemoglobina en sangre, lo que les permite vivir en elevadas alturas. Pero recién ahora los expertos lograron relacionar esta característica con los genes.

Cuando las personas que generalmente viven en zonas bajas visitan el Tíbet, la falta de oxígeno en sus cuerpos puede provocar apunamiento, que puede desarrollarse en una inflamación cardíaca o cerebral fatal.

"Se supone que los tibetanos han desarrollado un mecanismo de regulación para controlar la concentración de hemoglobina y prevenir estos efectos negativos", escribió Xing.

(Editado en español por Gabriela Donoso)