RESUMEN 2-Obama visita Golfo; cautela sobre contención derrame

viernes 28 de mayo de 2010 18:31 GYT
 

Por Ed Stoddard

GRAND ISLE, Estados Unidos (Reuters) - BP reportó el viernes avances en su intento de frenar la fuga de crudo de su pozo en el Golfo de México, pero el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió que "no hay una bala de plata" para solucionar el mayor derrame en la historia del país.

Intentando mostrar liderazgo para enfrentar las críticas sobre el manejo de la crisis desatada por la marea negra, Obama recorrió la costa de Luisiana, donde el petróleo penetró en los pantanos y obligó a cerrar una lucrativa zona pesquera, amenazando miles de empleos.

"No serán abandonados. No serán dejados atrás. Estamos de su lado y vamos a insistir hasta que esto esté solucionado", dijo el mandatario en un comunicado televisado tras encontrarse con funcionarios estatales e inspeccionar los daños causados por el derrame sobre la costa.

Los frustrados residentes del Golfo han fustigado a las autoridades federales por actuar muy lentamente y ofrecer muy poca asistencia. La Casa Blanca disputa con fuerza esa tesitura, contraponiendo que ha montado la operación de respuesta a un desastre como este más grande de la historia.

El presidente ejecutivo de la petrolera BP, Tony Hayward, dijo que la operación llamada "top kill", que emprendió el miércoles para sellar el derrame de crudo que brota desde el lecho submarino, ha mostrado señales de que podría ser exitosa.

Pero el resultado final seguía siendo incierto y podrían pasar 48 horas hasta que se sepa si logró su objetivo.

"Lo hemos derribado pero no hemos podido ponerle una bala en la cabeza todavía", dijo a Reuters, añadiendo que las posibilidades de éxito de su procedimiento "top kill" seguían siendo del 60 al 70 por ciento.

PLANES DE CONTINGENCIA   Continuación...

 
<p>El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se dirige a los medios mientras comprueba el da&ntilde;o a lo largo de la costa de Lusiana. Mayo 28 2010. BP report&oacute; el viernes avances en su intento de frenar la fuga de crudo de su pozo en el Golfo de M&eacute;xico, pero el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirti&oacute; que "no hay una bala de plata" para solucionar el mayor derrame en la historia del pa&iacute;s. REUTERS/Larry Downing</p>