22 de junio de 2010 / 13:26 / hace 7 años

Organismo británico exige prohibir grasas trans y reducir sal

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Por Kate Kelland

LONDRES (Reuters) - El influyente organismo supervisor de los costos de salud en Gran Bretaña pidió el martes grandes cambios en la producción y comercialización de alimentos y recomendó reducir fuertemente los niveles de grasas y sal para detener el flagelo de la enfermedad cardíaca.

El Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica (NICE por su sigla en inglés) solicitó eliminar las grasas trans de los alimentos, recortar drásticamente los niveles de grasas saturadas y reducir a la mitad el consumo promedio de sal para el año 2025.

Si se implementaran estas modificaciones, se podrían prevenir alrededor de 40.000 muertes prematuras por año en Gran Bretaña y millones de personas podrían evitar el sufrimiento de vivir con los efectos de la enfermedad cardíaca y el accidente cerebrovascular (ACV), señaló el NICE.

Mike Kelly, director de salud pública del instituto, dijo que los costos financieros de la enfermedad cardíaca añaden 30.000 millones de libras (44.500 millones de dólares) por año en concepto de tratamientos, productividad perdida y otros costos sociales.

"Esta es una fuente de muchos gastos. Y está dentro de nuestro poder hacer algo al respecto", dijo en una rueda informativa. "Este no es un virus misterioso que no entendemos (...) es (una enfermedad) de la que conocemos precisamente las causas y sabemos precisamente qué hacer con ella", agregó.

El NICE no crea leyes, pero prepara guías para las políticas de salud a pedido del Gobierno.

El organismo dijo que las autoridades deben intentar reducir el consumo promedio de sal de los adultos a 3 gramos por día para el 2025, desde los 8,5 gramos actuales, e introducir leyes si fuera necesario.

También instó a los políticos a negociar en la Unión Europea y a nivel nacional una política agrícola que tenga en cuenta la salud pública.

Según Kelly, esto significa alentar a los agricultores a que concentren su producción en alimentos de alta calidad como frutas, verduras, productos lácteos con poca grasa, carnes magras y granos integrales.

El NICE solicitó al Gobierno que endurezca las leyes de planificación para detener la instalación de tiendas de comida rápida cerca de los colegios y dijo que quizá sea necesario forzar a la industria alimenticia a reducir los niveles de grasas saturadas si ésta se resiste a hacerlo voluntariamente.

La Sociedad Europea de Cardiología (ESC) elogió al NICE por anunciar una "serie de recomendaciones basadas en evidencias para una acción efectiva" que ayude a reducir la enfermedad cardíaca y aseguró que las guías también son un "importante mensaje para el resto de Europa".

"Este es un documento extremadamente fuerte que claramente subraya cuánto se puede ganar (...) introduciendo cambios legislativos que protejan el contenido de las dietas", dijo el portavoz de la ESC, Lars Ryden, del Instituto Karolinska, en Suecia.

El NICE citó investigaciones científicas que demostraron que en países como Japón, Estados Unidos, Dinamarca y Finlandia, donde existen leyes que prohíben ciertas grasas y obligan a reducir los niveles de sal, se registraron inmediatos y dramáticos beneficios para la salud.

"Las ventajas se verían sorprendentemente rápido, a los dos o tres años", dijo Simon Capewell, miembro del panel del NICE y profesor de epidemiología de la Liverpool University.

(1 dólar=0,6743 libras)

Editado en español por Lucila Sigal

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