Pedido de motores de China alivia problemas de Rolls-Royce

lunes 22 de noviembre de 2010 08:27 GYT
 

LONDRES (Reuters) - El fabricante de motores británico Rolls-Royce dijo que recibió un pedido por 1.800 millones de dólares de Air China, lo que ofrece cierto respiro a la empresa golpeada por preocupaciones sobre la seguridad de sus motores.

El segundo mayor fabricante mundial de motores para aviones recibió un pedido de Air China para proveerle de motores Trent XWB para 10 aviones Airbus A350 XWB y de motores Trent 700 para 10 aviones Airbus A330.

Esos motores son diferentes a los Trent 900, que fallaron en un vuelo de Qantas a comienzos de noviembre y obligaron al avión a hacer un aterrizaje de emergencia.

Los Trent XWB son los únicos motores que pueden impulsar un Airbus A350 XWB, lo que transforma el pedido en una actualización inevitable tras la compra de dicho avión.

Pese a eso, la empresa esperará que el pedido calme parte de la publicidad negativa que la rodea tras las críticas de Qantas y otros sobre su manejo del vuelo QF32.

La firma está bajo presión para aclarar cuántos aviones Airbus A380 deben reemplazar sus motores y cuánto tiempo llevará.

"Considerando que la confianza es baja, cualquier buena noticia tiene que ser positiva. Deberíamos darle la bienvenida por lo que es, un gran pedido para motores cuya eficacia está bien demostrada", dijo el analista de BGC Howard Wheeldon.

A comienzos de noviembre, Rolls-Royce ganó un pedido por 1.200 millones de dólares de China Eastern Airlines, y el acuerdo coincidió con un viaje a Pekín del primer ministro británico, David Cameron, quien está buscando duplicar el comercio de Gran Bretaña con China hacia el 2015.

(Reporte de Matt Scuffham; Editado en español por Juan José Lagorio)

 
<p>Imagen de archivo del logo de Rolls Royce durante el Essen Motor Show en Essen, Alemania. Nov 27 2009 El fabricante de motores brit&aacute;nico Rolls-Royce dijo que recibi&oacute; un pedido por 1.800 millones de d&oacute;lares de Air China, lo que ofrece cierto respiro a la empresa golpeada por preocupaciones sobre la seguridad de sus motores. REUTERS/Ina Fassbender/ARCHIVO</p>