Clima, biocombustibles amenazan seguridad alimentaria: FAO

lunes 7 de marzo de 2011 12:40 GYT
 

Por Svetlana Kovalyova y Deepa Babington

MILAN (Reuters) - El cambio climático que trae inundaciones y sequías, la creciente demanda de biocombustibles y las políticas nacionales para proteger mercados domésticos podrían subir los precios globales de los alimentos y amenazar la seguridad alimentaria a largo plazo, según Naciones Unidas.

Los precios altos y volátiles de los alimentos son una creciente preocupación global y estimulan protestas como las que depusieron a los líderes de Túnez y Egipto este año. La conmoción política se ha extendido a lo largo de Africa del Norte y Oriente Medio, desde Argelia hasta Yemen.

Los períodos de volatilidad de precios no son una novedad para la agricultura, pero los recientes sobresaltos por el clima extremo y el creciente uso de cereales para producir energía causan mucha preocupación, dijo la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO, en inglés) de la ONU.

"Hay temores de que la volatilidad de los precios pueda estar creciendo", dijo la FAO en su informe del Estado de la Agricultura y la Alimentación publicado el lunes.

La creciente influencia de los mercados de materias primas y las "respuestas de políticas contraproducentes de 'empobrecer al vecino' (frente a los precios altos) (...) podrían exacerbar la volatilidad del mercado internacional y poner en peligro la seguridad alimentaria global", dijo.

La organización con sede en Roma ya advirtió a los países productores de alimentos contra la introducción de cupos a la exportación para proteger a los mercados locales mientras los precios mundiales van más allá de los niveles que provocaron disturbios en el 2007-2008.

La disminución del ratio existencias/utilización de los principales cereales como el trigo y el maíz es preocupante, dijo Kostas Stamoulis, director de Desarrollo Agrícola de la unidad económica de la FAO.

"Esto nos preocupa", dijo Stamoulis a Reuters al margen de la presentación del informe. "(...) Si hay otro golpe al suministro dentro de poco, como por ejemplo en China, el sobresalto entonces ocurrirá con existencias bajas", agregó.

Los precios globales de los alimentos llegaron a un máximo en febrero, y la FAO advirtió la semana pasada que repuntes adicionales del precio del petróleo y un mayor almacenamiento de parte de los importadores para evitar disturbios golpearían a los mercados de cereales, que ya están volátiles.

Según proyecciones, los precios alimentarios subirían durante la próxima década y permanecerían en niveles en promedio por encima de los de la década pasada, dijo la organización el lunes.