Vodafone adquiere participación en empresa de móviles india

jueves 31 de marzo de 2011 07:53 GYT
 

Por Kate Holton y Devidutta Tripathy

LONDRES/NUEVA DELHI (Reuters) - Vodafone, el mayor operador de telefonía móvil del mundo por ingresos, pagará 5.000 millones de dólares para comprar a Essar Group su parte en una sociedad compartida en India y poner así fin a una cada vez más caótica relación.

Vodafone, que ha enfrentado una serie de problemas desde que ingresó al competitivo mercado indio el 2007, comprará el 33 por ciento de Essar en Vodafone Essar Limited Company, lo que le dará la propiedad directa de un 75 por ciento del operador indio.

La decisión, no obstante, pone a Vodafone por sobre el límite de un 74 por ciento que las compañías extranjeras pueden tener en India, lo que significa que tendrá que vender algo más de un 1 por ciento del capital.

Un portavoz de la firma británica dijo que la empresa también podría considerar una Oferta Pública Inicial de acciones en el futuro.

El anuncio pone fin a una relación difícil que se había vuelto cada vez más tensa y pública en los últimos meses.

Vodafone pagó 11.100 millones de dólares el 2007 para controlar al operador en la que sigue siendo la mayor inversión extranjera directa que se ha realizado en India.

Con 771 millones de suscriptores de celulares a enero, India es el segundo mayor mercado mundial para servicios de telefonía celular y también es el de crecimiento más rápido con altas de usuarios que promediaron los 19 millones al mes durante 2010.

(1 dlr = 0,6225 libras)

(Reporte adicional de Tony Munroe en Mumbai. Editado en español por Javier López de Lérida)

 
<p>Foto de archivo del logo de la firma Vodafone en un aparato para conectarse a internet en Londres, nov 9 2010. Vodafone, el mayor operador de telefon&iacute;a m&oacute;vil del mundo por ingresos, pagar&aacute; 5.000 millones de d&oacute;lares para comprar a Essar Group su parte en una sociedad compartida en India y poner as&iacute; fin a una cada vez m&aacute;s ca&oacute;tica relaci&oacute;n. REUTERS/Suzanne Plunkett</p>