Sony Ericsson logra ganancias; Japón afecta a sus suministros

martes 19 de abril de 2011 06:50 GYT
 

ESTOCOLMO/HELSINKI (Reuters) - El auge de los teléfonos inteligentes y el recorte de costos mantuvo en ganancias a Sony Ericsson en el primer trimestre, pese a las interrupciones de suministros tras el terremoto y tsunami que afectó a Japón.

"El terremoto de Japón hizo que fuera un trimestre muy desafiante operativamente, y estamos experimentando algunas interrupciones en nuestra cadena de suministro", dijo el presidente ejecutivo, Bert Nordberg, en un comunicado.

Sony Ericsson presentó unas ganancias antes de impuestos de 15 millones de euros (21,31 millones de dólares), que superaron las previsiones de los analistas que pronosticaban pérdidas de 24 millones de euros.

Sony Ericsson vendió 8,1 millones de teléfonos en el trimestre, lo que no cumplió con las previsiones de los analistas.

"Estos resultados apuntan a un impacto significativo y en activo en la cadena de suministros y operaciones de Sony Ericsson por el terremoto de Japón. Los envíos han quedado muy atrás de las expectativas", dijo el analista de CCS Insight Geoff Blaber.

"Es un reto para Sony Ericsson pero con gastos operativos más bajos y una mejoría continuada de su margen de beneficio, al menos está en una mejor posición para capear el temporal de lo que estaba hace 12 ó 14 meses", dijo Blaber.

Analistas anticiparon que 2011 será otro período difícil para la sociedad, en que participan en partes iguales Sony y Ericsson.

(Por Simon Johnson y Tarmo Virki. Traducido por Emma Pinedo en la Redacción de Madrid. Editado en español por Javier López de Lérida

 
<p>Foto de archivo del presidente ejecutivo de Sony Ericsson, Bert Nordberg, durante la presentaci&oacute;n del tel&eacute;fono m&oacute;vil XPERIA en Tokio, ene 21 2010. El auge de los tel&eacute;fonos inteligentes y el recorte de costos mantuvo en ganancias a Sony Ericsson en el primer trimestre, pese a las interrupciones de suministros tras el terremoto y tsunami que afect&oacute; a Jap&oacute;n. REUTERS/Yuriko Nakao</p>