Corea del Sur investiga a Google por datos de localización

martes 3 de mayo de 2011 12:43 GYT
 

Por Hyunjoo Jin

SEUL (Reuters) - La oficina de Google en Seúl fue objeto de una redada el martes ante la sospecha de que su filial publicitaria para móviles AdMob había recopilado datos sin consentimiento, afirmó la policía surcoreana.

La investigación sobre la supuesta recopilación de datos sobre dónde se encuentra un usuario sin su consentimiento pone de manifiesto la creciente preocupación por el posible uso inadecuado de información privada, en medio de un aumento del uso de dispositivos móviles como smartphones y tabletas.

Este tipo de información se considera crucial para el incipiente sector de la publicidad móvil, ya que ayuda a personalizar la publicidad online adecuándola a las preferencias individuales o a la localización.

El mes pasado, Apple defendió su uso de los datos de localización del iPhone, pero negó que estuviera registrando los movimientos de clientes, mientras los usuarios del gigante electrónico Sony están lidiando con una violación masiva de datos.

"Cada tecnología tiene los dos lados de una moneda. Los servicios basados en la localización benefician a los consumidores ya que les ayudan a encontrar restaurantes cercanos, gasolineras y otros lugares con sus smartphones", dijo Kim Kwang-jo, profesor de informática del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea.

"Pero tienen el potencial de violar la privacidad del consumidor. Hay un vacío en los servicios de localización, y las compañías deberían conseguir el consentimiento de los usuarios para recopilar los datos de localización", añadió.

Los ejecutivos de Google han hablado sobre la posibilidad de dirigir la publicidad a los usuarios en base a su localización.

"Tenemos la sospecha de que AdMob ha recogido información sobre la ubicación de los usuarios sin el consentimiento o aprobación de la Comisión Coreana de Comunicación", dijo un oficial de policía de Corea del Sur.   Continuación...

 
<p>Empleada en la oficina de Google en Se&uacute;l REUTERS/Truth Leem</p>