Ciberataque contra el FMI refuerza pedido de acción global

lunes 13 de junio de 2011 11:17 GYT
 

Por Peter Apps

LONDRES (Reuters) - Los gobiernos, las corporaciones multinacionales y las instituciones globales están perdiendo la batalla contra los hackers informáticos y deben combinar sus recursos para repeler el riesgo de los invasores cibernéticos, dijeron expertos.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) se ha sumado a Sony y Google en una creciente lista de víctimas de ciberataques, pero es difícil identificar a los responsables, que siempre están más avanzados tecnológicamente que sus perseguidores.

"Este es un ejemplo de la tecnología avanzando más rápido que las estructuras y a veces las regulaciones sobre el tema", dijo el presidente ejecutivo de Unilever, Paul Polman, al margen de una reunión del Foro Económico Mundial en Yakarta.

Los expertos en seguridad cibernética creen que la única forma de combatir eficazmente la amenaza es que los sectores públicos y privados unan sus fuerzas y combinen una mayor regulación con acciones internacionales.

"Claramente estamos perdiendo la batalla", dijo Vijay Mukhi, uno de los principales especialistas de la materia en India. "No estamos haciendo lo suficiente (...) todos los años esperamos que las cosas cambien, pero ahora la gente como yo se ha vuelto cínica. Se necesita cooperación global", agregó.

Previamente este mes, el gigante de internet Google apuntó contra hackers chinos por un intento de acceder a cuentas de Gmail de varios activistas de derechos humanos y funcionarios.

La reputación del gigante del entretenimiento Sony sufrió severos daños luego de que hackers accedieran a detalles de miles de usuarios de PlayStation, mientras que Lockheed Martin y Citi también reportaron intentos de robo de datos.

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<p>Imagen de una c&aacute;mara de vigilancia frente a las ex oficinas de Google en Pek&iacute;n. Hackers basados en China intentaron acceder a cientos de cuentas de correo electr&oacute;nico, incluyendo las de altos funcionarios estadounidenses, activistas chinos y periodistas. REUTERS/Jason Lee</p>