Segundo jefe policía británico renuncia por escuchas

lunes 18 de julio de 2011 16:03 GYT
 

Por Keith Weir y Peter Griffiths

LONDRES (Reuters) - Un segundo alto funcionario de la policía británica renunció el lunes por el escándalo de escuchas telefónicas que involucró al imperio de medios del magnate Rupert Murdoch y forzó al primer ministro David Cameron a defender su propia posición.

John Yates, jefe antiterrorista de Scotland Yard, presentó su dimisión un día después que el jefe de la Policía Metropolitana, el comisario Paul Stephenson.

La fuerza enfrenta fuertes cuestionamientos del Parlamento y los votantes por las relaciones de sus oficiales con los medios de Murdoch y su fracaso a la hora de investigar las acusaciones de escuchas telefónicas en el diario News of the World.

El primer ministro británico, David Cameron, defendió su manejo del escándalo luego de acortar una gira por Africa. También respaldó su decisión de contratar como su portavoz al ex editor del diario News of the World Andy Coulson, rechazando las críticas de la policía.

Pese a que aún no enfrenta un desafío a su liderazgo, algunos de sus aliados conservadores han planteado la posibilidad, aunque remota, de que Cameron enfrente presión para renunciar.

El primer ministro regresará de Africa el martes en la noche en vez del miércoles en la mañana, para asistir a un nuevo debate parlamentario sobre el caso.

Cameron quedó bajo una intensa presión el domingo luego de la renuncia de Stephenson y el arresto de Rebekah Brooks, quien dirigió diarios británicos del grupo News Corp de Murdoch.

Murdoch, el magnate australiano de 80 años cuyo control sobre los medios y los políticos de todos los partidos británicos ha sido sacudido por el escándalo, deberá enfrentar a un comité parlamentario el martes.   Continuación...

 
<p>John Yates, jefe antiterrorista de Scotland Yard, durante el anuncio de su renuncia en Londres, jul 18 2011. Un segundo alto funcionario de la polic&iacute;a brit&aacute;nica renunci&oacute; el lunes por el esc&aacute;ndalo de escuchas telef&oacute;nicas que involucr&oacute; al imperio de medios del magnate Rupert Murdoch y forz&oacute; al primer ministro David Cameron a defender su propia posici&oacute;n. REUTERS/Steve Parsons/Pool</p>