19 de julio de 2011 / 19:29 / hace 6 años

REPORTE ESPECIAL-El mundo News of the World bajo Rebekah Brooks

<p>Foto de archivo de la portada de la &uacute;ltima edici&oacute;n del diario brit&aacute;nico News of The World en Londres, jul 9 2011. "Es el tipo de lugar del que uno sale y nunca m&aacute;s quiere volver". As&iacute; describi&oacute; un ex periodista al News of the World bajo el mando de Rebekah Brooks, la pelirroja y ambiciosa ejecutiva que edit&oacute; el dominical brit&aacute;nico de mayor tirada entre el 2000 y el 2003. REUTERS/Paul Hackett</p>

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Por Georgina Prodhan y Kate Holton

LONDRES (Reuters) - “Es el tipo de lugar del que uno sale y nunca más quiere volver”. Así describió un ex periodista al News of the World bajo el mando de Rebekah Brooks, la pelirroja y ambiciosa ejecutiva que editó el dominical británico de mayor tirada entre el 2000 y el 2003.

Reporteros del tabloide en aquel período hablan de una operación de tipo industrial donde se realizaba una dudosa recolección de datos, bajo una intensa presión para buscar exclusivas a cualquier precio en medio de una cultura de miedo, cinismo, humor negro y feroz competencia interna.

“Solíamos hablar con criminales profesionales todo el tiempo. Eran nuestras fuentes”, dijo otro ex periodista del diario que también trabajó en The Sun, del grupo de Rupert Murdoch.

“Era una cosa de machos: ‘Mi contacto es más repulsivo que el tuyo’. Era un caso de: '¡El mío es un asesino!’ Por otro lado, siempre teníamos un loco residente en caso de que algo saliera mal”, agregó.

El diario de 168 años de historia dejó de salir el 10 de julio a raíz de un escándalo de escuchas telefónicas, que involucró tanto al grupo de medios británico News International, de Murdoch, como a su filial en Nueva York, News Corp, y a políticos y policías de Gran Bretaña.

Brooks, una de las dos máximas ejecutivas de Murdoch, renunció el viernes y fue arrestada el 17 de julio bajo sospecha de corrupción y de haber intervenido comunicaciones. La ex editora de News of the World sostiene que nunca ordenó las escuchas ilegales y que desconocía de su existencia. Brooks fue liberada bajo fianza.

The Guardian reportó que el diario fue más allá de las celebridades e interceptó llamadas de víctimas de crímenes, como la niña asesinada Milly Dowler, y familiares de soldados muertos. Murdoch pidió perdón personalmente a la familia Dowler.

Cuatro ex empleados del medio dominical dijeron a Reuters que las declaraciones de Brooks no son creíbles.

Según su relato, los que trabajaban en la redacción, desde donde se dirige la cobertura de noticias, debían informar regularmente a Brooks acerca de las principales historias, una práctica que fue continuada por su sucesor Andy Coulson, quien renunció tras el escándalo de las escuchas en el 2007 y pasó a ser el portavoz del primer ministro David Cameron.

“Eran interrogados durante dos horas todos los días. Acerca del origen de las notas”, dijo a Reuters un ex periodista que trabajó en el diario siete años.

Los métodos de News of the World fueron cuestionados por primera vez cuando publicó que el príncipe Guillermo se había lesionado una rodilla en el 2005, generando sospechas de una intervención ilegal en los buzones de mensajes de sus colaboradores.

La familia real recurrió a la policía. Más de un año después, el editor real del diario, Clive Goodman, y el detective privado Glenn Mulcaire fueron encarcelados por seis meses por acceder a mensajes telefónicos privados.

Coulson, por entonces editor, renunció, aunque al igual que Brooks aseguró no saber nada del asunto. Hasta hace poco, el periódico sostenía que las intervenciones empezaban y terminaban en Goodman.

Los ex empleados dicen que eso es difícil de creer, no sólo por el proceso de aprobación que debían atravesar las notas, sino porque los presupuestos eran severamente controlados y el pago de esos servicios no habría pasado desapercibido.

“Simplemente no es concebible que un editor no lo supiera”, dijo el periodista que cubrió información general por siete años.

Ni Brooks ni Coulson pudieron ser contactados por Reuters, y News International se negó a hablar para este reportaje, pero declaró: “Hay numerosas visiones de ex empleados y no vamos a refutar cada una de ellas”.

Reuters compite con Dow Jones Newswires, la agencia de noticias financiera que News Corp adquirió junto al Wall Street Journal en el 2007.

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Gráfico: Protagonistas del Escándalo: link.reuters.com/gad72s

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SOBREVIVIR

Cuando Brooks asumió como editora, a los 31 años, convocó a una reunión para mejorar el atractivo del diario haciendo énfasis en las noticias sobre los famosos y el mundo del espectáculo, y publicando menos historias duras, como las de políticos consumiendo drogas, que eran la marca del diario.

Cada vez más las portadas fueron ocupadas por celebridades de segunda clase, mayormente del “reality” “Gran Hermano”, para disgusto de la vieja guardia.

Al mismo tiempo, la presión para obtener noticias exclusivas era tan intensa que las prácticas dudosas difícilmente eran cuestionadas. “Era el cuartel central de los asuntos dudosos. No estoy seguro de que todos se dieran cuenta de que era ilegal. Era la cultura de ‘que no te atrapen’”, dijo el periodista que trabajó siete años.

Los nuevos empleados eran ignorados hasta que dieran muestras de su “mala reputación”. “No era un lugar para que alguien empezara a hablar y dijera: ‘Esto no me parece ético’. Eso lo hubiera convertido en la burla general”, agregó.

Los periodistas no pedían explícitamente que investigadores privados se involucraran en su trabajo, pero aparecía ayuda si una historia prometedora se estancaba. “Cómo llegaba a tu escritorio era un misterio. Uno no sabía y tampoco preguntaba”, dijo.

“Cada semana, registros del teléfono móvil de alguien, de su línea fija, a veces registros médicos. Era lo suficientemente común como para no ser significativo”.

Un quinto ex empleado de News International que trabajó con periodistas de News Of the World dijo que estaban bajo una “presión increíble, fenomenal” y que eran tratados duramente por sus jefes.

Los periodistas estaban dominados por el terror a fracasar. Si no obtenían buenas notas con frecuencia, temían ser despedidos. Y competían descaradamente entre sí.

Como News of the World era publicado los domingos, una noticia caliente ocurrida el martes podía ser inútil cinco días después, lo que aumentaba la presión a niveles mucho más altos que en The Sun, dijo el ex periodista que trabajó en ambos medios.

“News of the World era mucho más hermético que The Sun. En The Sun, uno sabía lo que estaba pasando, en qué estaba trabajando la gente”, contó.

“En News of the World nadie sabía en qué trabajaba el resto. Te mandaban a hacer una nota sin contarte de qué se trataba. Te decían: ‘Vas a ver un hombre. No preguntes su nombre y sobre todo no lo alteres. Sólo toma su declaración y vete”, recordó.

“Te convertías en un sobreviviente total”.

Los periodistas relatan que la dirección contaba el número de historias que producían, en una práctica que era usada para eliminar a los que habían concretado la menor cantidad de notas.

“Siempre buscaban deshacerse de personas porque era un trabajo agotador. Su situación ideal era que trabajaras como un loco durante seis meses y luego te dejaran quedarte por otros seis meses”, aseguró el periodista de información general.

“Cada minuto que pasabas allí sentías que tu empleador te odiaba”, agregó.

DESTRUYENDO VIDAS

Charles Begley, ex reportero de News of the World, habló acerca de una cultura de hostigamiento.

Dijo que se sintió al borde del colapso cuando tres horas después de los ataques contra las Torres Gemelas en Nueva York fue obligado a aparecer en la reunión diaria del periódico vestido con un disfraz de Harry Potter, que le habían dado para ayudar al tabloide a capitalizar la locura desatada por los libros del niño mago.

“En ese momento, trabajábamos sobre el supuesto de que habían muerto 50.000 personas”, señaló, de acuerdo a una grabación de una conversación que tuvo con su editor adjunto Greg Miskiw publicada en el 2002 por el Daily Telegraph.

“Me pidieron que desfilara en la reunión matinal vestido como Harry Potter”, contó.

Fue durante esa charla que Miskiw hizo un comentario que se volvió tristemente célebre en Gran Bretaña: “Eso es lo que hacemos; salimos a destruir la vida de los demás”.

Al ser contactado para esta nota, Begley dijo que no haría más comentarios pero que confirmaba sus declaraciones previas.

El periodista que trabajó en The Sun y News of the World recuerda que, en un momento, todos los periodistas del tabloide dominical tuvieron que anotarse en el concurso “Gran Hermano”, con la esperanza de que el periódico pudiera hacer una historia encubierta sobre el programa.

“Alguien pasó por la oficina con todas las planillas de inscripción y nos arengaron para que intentáramos entrar en el maldito programa. Estaban desesperados por que alguien entrara ahí y ‘expusiera’ todo”, dijo.

El mismo periodista también describió que cuatro reporteros fueron enviados como castigo a pasar un período a una finca en mal estado en Bristol y a escribir un enfoque sobre eso. Nunca fueron, aseguró.

Matt Driscoll, un reportero de deportes echado del medio en abril del 2007 durante una licencia por depresión ligada a estrés, terminó siendo indemnizado con 800.000 libras (1,3 millones de dólares) por despido injustificado. Un tribunal laboral resolvió que había sufrido una cultura de hostigamiento dirigida por el entonces editor Coulson.

“Nadie se sentía seguro y eso es lo que querían. Nos querían nerviosos, asustados”, dijo el periodista de información general.

AHORROS

A pesar de la percepción popular de que el diario gastaba grandes sumas de dinero para conseguir sus notas, el presupuesto era controlado con severidad, según los periodistas. Uno describió que tachaban con una línea roja un reporte completo de gastos sin dar ninguna razón al respecto.

Las personas en general que llevaran a News of the World una nota de tapa recibían unas 10.000 libras, mientras que si involucraban a un publicista podían valer hasta el doble de esa suma.

Las historias menores traídas por alguien del público costaban un par de cientos de libras, y si llegaba cuando el sábado estaba avanzado y era demasiado tarde para que sea vendida a otro diario, la tarifa bajaba.

Esa es otra razón por la cual es difícil creerles a los editores cuando dicen que desconocían la existencia de escuchas y otros costosos servicios ilegales suministrados por terceros, dijeron los ex periodistas a Reuters. Mulcaire, el investigador privado que fue encarcelado, recibía más de 100.000 libras por año por parte de News of the World.

“Ningún editor de diario podía desconocer en qué se gastaban 102.000 libras. Estaban al tanto de cada moneda”, dijo el periodista que trabajó durante años en el diario.

Intervenir los buzones de mensajes u obtener registros de llamadas fue inicialmente una medida para ahorrar dinero, de acuerdo a los ex empleados.

En vez de enviar a un periodista a vigilar un lugar hasta capturar a una pareja teniendo un romance, por ejemplo, primero escuchaban sus mensajes y establecían el horario y el sitio del encuentro, ahorrando tiempo a los periodistas y dinero al diario.

Y su uso comenzó a ser más y más habitual. El reportero de información general dijo que un colega le mostró por primera vez cómo escuchar un correo de voz de un celular en los años 90.

“Se convirtió en el primer recurso, no el último”, aseguró el reportero de varios años.

CINISMO

Pero la atención del periódico sobre las celebridades y las estrellas de los programas de televisión llamados “realities” estaba causando problemas internos.

“Era una forma ridículamente cínica de cubrir las noticias”, dijo Peter Burden, autor del libro “News of the World? Fake Sheikhs & Royal Trappings” del 2008.

“Simplemente pensaron: ahí están esas personas que son interesantes para ‘El señor Público’ por el programa ”Gran Hermano“ y creyeron que podían hacer lo que quisieran con ellos, invadiendo su privacidad y la de sus familias”, afirmó Burden.

Fue entonces cuando los editores comenzaron a ofrecer historias que podían dañar a alguien como pieza de negociación para acceder a figuras públicas.

“Eran cosas como: ‘Sabemos que estás durmiendo con tu secretaria pero no lo vamos a publicar en el diario si nos cuentas cómo fuiste abandonado cuando eras niño”, dijo el colaborador que trabajó largo tiempo en el diario.

“Solían llamarlas ‘apalancadoras’”, añadió. “Ya no estaban necesariamente interesados en usar información probada o que había pasado el filtro de los abogados. Querían usarla para apalancar otras noticias. A veces con material que no era verídico. Eso molestó a muchos periodistas”, agregó.

“Era un desarrollador de relaciones. Básicamente, ella (Brooks) se servía del trabajo duro de otros para trabar amistad con gente influyente del mundo de las relaciones públicas” contó el colaborador.

CULTURA MACHISTA

Brooks no hizo demasiado para cambiar la cultura del diario. Algunos ex empleados dicen que su comportamiento estaba a la altura de sus pares varones a la hora de decir malas palabras, y que se unía a ellos cuando iban a beber a los bares. Podía ser intimidante, incluso con el agresivo Miskiw.

“Parte de esa cultura machista implicaba reírse del riesgo y de los peligros con los que te podías encontrar por estar involucrado en cuestiones ilegales”, señaló el periodista de información general.

Prácticamente se había convertido en una cuestión de honor no emplear prácticas periodísticas respetables, dijeron reporteros.

“La idea de tener buenas relaciones con alguien y usar citas correctamente registradas era simplemente raro”, agregó.

En el texto de su renuncia, Brooks dijo: “Siento una profunda responsabilidad por la gente que dañamos (...). Ahora preciso concentrarme en corregir las distorsiones y refutar las acusaciones realizadas acerca de mis antecedentes como periodista”.

Reporte adicional de Olesya Dmitracova y Stephen Mangan en Londres y James Mackenzie en Roma

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