ANALISIS- Autoridades deben adaptarse a la era del Twitter

jueves 11 de agosto de 2011 14:12 GYT
 

Por Peter Apps

LONDRES (Reuters) - Con los medios sociales acelerando de forma brutal el ciclo noticioso y desparramando rumores sobre disturbios y quiebras de bancos a la velocidad de la luz, políticos, empresas y gobiernos no tendrán más remedio que adaptarse rápidamente.

El primer ministro británico, David Cameron, amenazó el jueves con bloquear temporalmente plataformas como el servicio de mensajería de BlackBerry utilizado para coordinar los saqueos y disturbios, pero la experiencia de la "primavera árabe" sugiere que esa estrategia podría estar condenada al fracaso.

Para algunos de los países más poderosos del mundo, el reto difícilmente podría ser mayor. Los disturbios de los últimos días en Gran Bretaña volvieron ingobernables partes de Londres y otras ciudades y plantearon serias dudas sobre la sostenibilidad de la estrategia de austeridad del Gobierno.

El derrocamiento de los presidentes de Túnez y Egipto por revoluciones impulsadas a través de los medios sociales alarmó claramente a los gobernantes de China, que crearon un sofisticado sistema de "autoritarismo en red" para controlar el debate en internet y evitar un destino similar.

Pero incluso algunos veteranos especialistas en seguridad advierten que estos recursos no sólo estarían condenados al fracaso, sino que pondrían en peligro la autoridad de quienes los aplican. La decisión del depuesto presidente Hosni Mubarak de desconectar a Egipto de internet, dicen, sólo hizo que más personas salieran a las calles.

"El empleo de medios sociales en las protestas parece un factor que cambia el juego, pero cualquier intento de imponer el control estatal (...) parecería destinado a fracasar", dijo John Bassett, ex alto cargo en la agencia británica de inteligencia de señales, GCHQ, y ahora es miembro del Royal United Services Institute de Londres.

"En definitiva, es probable que aquellos gobiernos que intentan utilizar los modelos de control a la antigua fracasen, perdiendo legitimidad y respeto a los ojos de sus poblaciones", añadió.

Supervisar la red en busca de inteligencia relevante es útil, señaló Bassett, igual que instar a personas y comunidades a denunciar a los individuos potencialmente problemáticos.   Continuación...

 
<p>Un grupo de polic&iacute;as antidisturbios en Pimlico, Inglaterra, ago 11 2011. Con los medios sociales acelerando de forma brutal el ciclo noticioso y desparramando rumores sobre disturbios y quiebras de bancos a la velocidad de la luz, pol&iacute;ticos, empresas y gobiernos no tendr&aacute;n m&aacute;s remedio que adaptarse r&aacute;pidamente. REUTERS/Anthony Devlin/Pool</p>