Mamografías no salvan tantas vidas como mujeres creen

martes 25 de octubre de 2011 15:45 GYT
 

Por Julie Steenhuysen

CHICAGO (Reuters) - Muchas mujeres que han sobrevivido a un cáncer suelen decir que fue una mamografía la que "salvó su vida", un testimonio poderoso que puede alentar a otras a realizarse los controles regulares para detectar a tiempo los tumores mamarios.

Pero, ¿cuáles son las posibilidades de que la prueba realmente salve la vida de una mujer? No tantas, según un nuevo análisis publicado en Archives of Internal Medicine.

"Las cifras sugieren que, como mucho, un 13 por ciento de las personas diagnosticadas con cáncer de pecho han sido ayudadas. Eso significa que el otro 87 por ciento no ha sido ayudado", dijo en una entrevista telefónica el doctor Gilbert Welch, del Dartmouth College, quien dirigió el estudio.

Welch señaló que las mujeres que cuentan sus historias de supervivencia al cáncer de mama pueden inducir con fuerza a que otras se controlen y, dado que la tecnología mamográfica ha mejorado, las posibilidades de que los médicos encuentren algo sospechoso son mayores.

Pero la detección temprana para algunas mujeres no será un gran beneficio, especialmente si el cáncer es de crecimiento lento, dijeron Welch y colegas. Y muchas serían diagnosticadas y tratadas por un cáncer de crecimiento tan lento que nunca les hubiera generado ningún síntoma ni amenazado sus vidas.

Los resultados de este análisis suman una nueva arista al gran debate sobre los beneficios de las pesquisas de control del cáncer en las personas saludables.

Este mes, el grupo estadounidense con apoyo del Gobierno denominado U.S. Preventive Services Task Force recomendó que los hombres saludables no se efectúen un test sanguíneo de control del cáncer de próstata, lo que generó alborto entre los especialistas oncológicos, que temen que eso lleve a que más hombres mueran por la enfermedad.

Y en el 2009, el mismo grupo aconsejó que las mujeres menores de 50 años no se realicen una mamografía y que las mayores de 50 lo hagan cada dos años, en lugar de anualmente, lo que disparó la protesta de las entidades de lucha contra el cáncer de pecho.   Continuación...