Satélite UARS se estrelló en el Pacífico Sur,dice NASA

miércoles 28 de septiembre de 2011 16:27 GYT
 

Por Irene Klotz

CABO CAÑAVERAL, EEUU (Reuters) - Los restos de un satélite científico no operativo de la NASA de seis toneladas que se estrelló en la Tierra el sábado cayeron sin causar daños en una remota zona del océano Pacífico Sur, dijo la NASA.

Expertos estimaron que hasta 495 kilos de desechos sobrevivieron a la entrada en la atmósfera del satélite, del tamaño de un autobús, que comenzó a las 0400 GMT del domingo.

El Centro Conjunto de Operaciones Especiales en la base de la Fuerza Aérea de Vandenberg en California determinó que el Satélite de Investigación de la Atmósfera Superior (UARS, por sus siglas en inglés), entró en la atmósfera sobre el océano Pacífico a 14,1 grados latitud sur y 170,2 longitud oeste, dijo la NASA el martes en un comunicado.

Esa localización está en el Pacífico, en las cercanías de Samoa. Los restos se esparcieron después por un área de entre 480 a 1.300 kilómetros desde el punto de entrada en la atmósfera, dijo la agencia espacial estadounidense.

"Esta ubicación se encuentra sobre un área amplia, una remota área oceánica en el Hemisferio Sur, lejos de cualquier masa terrestre importante", dijo la NASA, añadiendo que la agencia "no tiene conocimiento de cualquier posible observación de desechos de esta área geográfica".

Con una medida de 10,6 metros de longitud y 4,6 metros de diámetro, el UARS está entre los dispositivos espaciales de mayor tamaño en caer de forma incontrolada a la atmósfera.

El satélite de 5.897 kilos fue puesto en órbita por la tripulación de un transbordador espacial en 1991 para estudiar el ozono y otros productos químicos en la atmósfera de la Tierra. Completó su misión en el 2005 y estuvo perdiendo poco a poco altitud desde entonces, atraído por la gravedad del planeta.

El UARS era uno de las alrededor de 20.000 piezas de basura espacial en órbita alrededor de la Tierra. Algo del tamaño del UARS entra en la atmósfera alrededor de una vez al año.

(Traducido por Blanca Rodríguez en la Redacción de Madrid; Editado por Lucila Sigal)