5 de octubre de 2011 / 14:28 / hace 6 años

Israelí gana Nobel de Química por cuasicristales

<p>El cient&iacute;fico israel&iacute; Daniel Shechtman durante una conferencia de prensa en el Instituto de Tecnolog&iacute;a Technion en Haifa, oct 5 2011. Un cient&iacute;fico israel&iacute; cuyo trabajo fue alguna vez ridiculizado gan&oacute; el mi&eacute;rcoles el premio Nobel de Qu&iacute;mica 2011 por su descubrimiento de diferentes formas en que los &aacute;tomos pueden empacarse en materiales s&oacute;lidos.Baz Ratner</p>

Por Patrick Lannin y Veronica Ek

ESTOCOLMO (Reuters) - Un científico israelí que sufrió años de burlas y hasta perdió un puesto de investigador por sostener que había encontrado una clase completamente nueva de material sólido ganó el miércoles el premio Nobel de Química 2011 por su descubrimiento de los "cuasicristales".

Daniel Shechtman descubrió en 1982 que los átomos en los cristales podrían empacarse en un patrón que no se repitiera a sí mismo, recordando los intrincados mosaicos del arte árabe y contradiciendo la creencia científica de que los patrones debían ser repetitivos.

Su trabajo abrió la puerta a experimentos en el uso de "cuasicristales", para aplicaciones tan diferentes como motores diésel, sartenes y LEDs.

"La gente se reía de mi", afirmó Shechtman en una entrevista este año con el diario israelí Haaretz, recordando que Linus Pauling, un coloso de la ciencia y doble ganador del Nobel, montó una temeraria "cruzada" en su contra, diciendo: "No existen los cuasicristales, sólo los cuasi-científicos".

Luego de ordenarle que volviera a leer los libros de texto, el jefe de su grupo de investigación le pidió que dejara su puesto por "generar deshonra" al equipo. "Me sentí rechazado", recordó Shechtman.

"Su descubrimiento fue extremadamente polémico", dijo el Comité del Nobel de Química de la Real Academia Sueca de Ciencias, que le otorgó el premio de 10 millones de coronas suecas (1,5 millones de dólares).

"Sin embargo, su batalla eventualmente forzó a los científicos a reconsiderar su concepción de la misma naturaleza de la materia", agregó en un comunicado.

Subrayando los patrones matemáticamente regulares pero infinitamente variados hallados en el arte árabe y persa, el panel del Nobel dijo:

"Mosaicos aperiódicos, como aquellos hallados en los mosaicos islámicos medievales del palacio de la Alhambra en España y el templo de Darb-i Imam en Irán, han ayudado a los científicos a entender cómo lucen los cuasicristales a nivel atómico".

"En esos mosaicos, como en los cuasicristales, los patrones son regulares -siguen reglas matemáticas- pero nunca se repiten", agregó.

UN PREMIO PARA MILES

Shechtman, de 70 años, dijo a Radio Israel que estaba "emocionado" por el honor, pero se esmeró por elogiar a sus colegas científicos, muchos de los cuales dudaron de él.

"Soy el líder de una gran comunidad científica, de personas que estudian los materiales cuasiperiódicos, llamados cuasicristales (...) El Nobel no es otorgado (..) a miles de ellos, sino a un representante (...) Me siento fantástico por ellos, y por mi", declaró.

Nancy Jackson, presidenta de la Sociedad Estadounidense de Química, lo calificó de un "descubrimiento con mucho esfuerzo".

Antes, los científicos pensaban que la materia sólida tenía sólo dos estados: cristalino, como los diamantes, en el que los átomos se ubican en filas rígidas, y amorfos, como los metales, que no tienen un orden particular.

La materia cuasicristalina ofrece una tercera posibilidad y abre un abanico de nuevos tipos de materiales que pueden ser usados en la industria.

Durante las últimas tres décadas, cientos de cuasicristales han sido sintetizados en laboratorios y, dos años atrás, un equipo descubrió cuasicristales en estado natural en muestras minerales en un río de Rusia que contenían aluminio, cobre y hierro.

David Phillips, presidente de la Real Sociedad Británica de Química, dijo que "los cuasicristales (...) rompieron todas las reglas de un cristal. Normalmente puedes explicar en términos simples dónde se halla cada átomo en un cristal, son muy simétricos".

"Con los cuasicristales, esa simetría se rompe: hay patrones regulares en la estructura pero nunca se repiten (...) Son muy bellos y tienen aplicaciones potenciales en aleaciones y revestimientos protectores. El reconocimiento con el premio Nobel a Danny Shechtman es una celebración de la investigación básica", agregó.

Astrid Graslund, secretaria del Comité del Nobel de química, dijo que "las aplicaciones prácticas actuales no son muchas (...) pero es una perspectiva más conceptual, de que estos materiales existen y tenemos que reescribir todos los textos sobre cristales, es un giro en el paradigma, que, creo, es lo más importante".

(1 dólar=6,916 coronas suecas)

Reporte de Simon Johnson en Estocolmo, Ben Hirschler en Londres, Julie Steenhuysen en Chicago y Dan Williams, Ori Lewis y Jeffrey Heller en Jerusalén; escrito por Alastair Macdonald; Traducido por Iciar Reinlein en la Redacción de Madrid y Lucila Sigal en la mesa de edición en Santiago de Chile

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