JUEGOS-Londres 2012 intenta disipar temores por tráfico

martes 6 de marzo de 2012 12:17 GYT
 

LONDRES (Reuters) - Los organizadores de los Juegos Olímpicos 2012 intentaron tranquilizar el martes a los londinenses diciendo que el tráfico de la ciudad no se verá fuertemente afectado por las medidas destinadas a agilizar los viajes de los deportistas y funcionarios durante el evento.

Las calles alrededor de Londres son relativamente estrechas y se obstruyen, y algunos escépticos temen que el transporte podría ser el mayor problema durante el evento que se desarrollará entre el 27 de julio y el 12 agosto.

Los problemas de transporte en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, en Estados Unidos, dieron lugar a titulares críticos en todo el mundo.

Una serie de restricciones especiales se aplicarán en una ruta olímpica de unos 175 kilómetros que conecta los principales lugares de alojamiento, una propuesta que ha irritado a algunos londinenses que dicen que se enfrentarán a retrasos para llegar a sus hogares o trabajos, mientras que las personalidades importantes serán trasladadas con gran velocidad.

Los planificadores del transporte durante los Juegos desestimaron estos temores al calificarlos como mitos.

Las autoridades hicieron hincapié en que las restricciones sólo se pondrán en marcha un par de días antes de los Juegos y no durante todo el verano boreal, e hicieron hincapié en que la ruta permanecerá abierta y cubrirá apenas el uno por ciento de las carreteras de la capital inglesa.

"Una gran proporción de Londres no se verá afectada por los Juegos", dijo Leon Daniels, director general de transporte de Londres 2012, durante una conferencia de prensa.

Se destinarán carriles rápidos para quienes participan en los Juegos, pero éstos sólo cubrirán unos 48,2 kilómetros. Los organizadores podrían abrirlos a todo el tráfico si las carreteras están despejadas.

Cualquier persona que utilice un carril destinado para los Juegos enfrenta una multa de 200 libras esterlinas (320 dólares).

(1 dólar = 0,63 libra esterlina)

(Reporte de Keith Weir. Editado en español por Rodrigo Charme)