La vitamina D aceleraría la recuperación de la tuberculosis

lunes 3 de septiembre de 2012 17:12 GYT
 

Por Kate Kelland

LONDRES (Reuters) - Científicos demostraron cómo y porqué la vitamina D, también llamada vitamina del sol, puede acelerar la recuperación de los pacientes con tuberculosis (TB), lo que ayuda a explicar por qué en la era previa a la existencia de los antibióticos habría funcionado la denominada helioterapia.

Desde fines del 1800 -mucho antes del desarrollo de los antibióticos en la década de 1930- los pacientes con TB solían ser enviados a retiros donde recibieran los rayos del sol, en lo que se conoce como helioterapia o fototerapia.

Un estudio dirigido por investigadores británicos halló que altas dosis de vitamina D -que el cuerpo genera cuando se expone a la luz del sol- junto con un tratamiento antibiótico, parecían ayudar a los pacientes a recuperarse más rápidamente de la enfermedad pulmonar infecciosa.

Los resultados sugieren que altas dosis de la vitamina reducen la respuesta inflamatoria del cuerpo a la infección, disminuyendo el daño causado a los pulmones, dijo Adrian Martineau, profesor de infecciones respiratorias e inmunidad en la Queen Mary University de Londres, quien dirigió el estudio.

"A veces estas respuestas inflamatorias pueden causar daño en el tejido que produciendo (...) perforaciones en el pulmón", dijo el experto.

"Si podemos ayudar a que estas perforaciones se curen más rápido, entonces los pacientes deberían ser infecciosos por un período de tiempo más breve, y también sufrirían menos daño pulmonar", agregó.

Los investigadores también señalaron que creen que la capacidad de la vitamina D de reducir las respuestas inflamatorias sin interferir con la acción de los antibióticos sugiere que los suplementos serían útiles para los pacientes que toman esos fármacos para enfermedades como la neumonía, la sepsis y otras infecciones pulmonares.

La TB, que muchas personas de las zonas más ricas del mundo suelen creer erróneamente que es una enfermedad del pasado, está mostrando ser una dolencia difícil de combatir. En el 2010, afectó a 8,8 millones de personas y causó la muerte de 1,4 millones a nivel mundial.   Continuación...